Español en América

septiembre 7, 2009

Cuentos de Berta y Koro

Filed under: Relatos y cuentos — Mercedes @ 10:04 am

                          La flor

 

Érase una vez una flor llamada Floridiana. Era una bonita y sonrosada hortensia que tenía una amiga llamada Rosita.

Estas flores se encuentran en nuestros jardines a la sombra de enormes árboles, y en lugares húmedos.

Las molestas avispas acuden a las flores para realizar las funciones propias de estos insectos, o sea la polinización.

Este proceso es necesario para que la vida continúe.

Avispas y abejas transportan en sus patitas el polen de las flores que se les ha quedado pegado.

Al llevar de unas a otras consiguen la reproducción necesaria para que la vida siga.

A las avispas les encantaba posarse en las hortensias porque estas se encuentran en sitios frescos y resguardados de los rayos del sol.

De tanto posarse en los pistilos de Floridiana, le iban haciendo daño. A veces, sin querer, le clavaban el aguijón.

Un día Floridiana se fue a pasear y se encontró con la diosa de las mariposas.

Al ver que nuestra flor estaba triste y enfadada, le preguntó qué le pasaba.

Le contestó que al posarse las avispas en su cuerpo, los aguijones le producían molestias y algunas veces mucho dolor.

La diosa de las mariposas, amable y gentil, le concedió el deseo de Floridiana para

que las avispas no le pincharan más.

Colorín colorado este cuento se ha acabado.

Bueno, pero ¿ Rosita que pinta en todo esto ?

¿ Es que las hortensias no tenemos derecho a tener amigas ?

Este cuento lo ha escrito Koro una niña marbellera, candidata dentro de unos años al Nóbel de Lteratura. Está corregido.

 

 

           La sirena y el príncipe Felipe

 

Érase una vez una sirena que estaba nadando en el mar, y una ola terrible le tiró a Anastasia, porque se llamaba Anastasia.

Un hombre se tiró al mar y le vio a Anastasia, se asomó al mar, es decir, sacó la cabeza del fondo del mar y le vio al hombre ese y el hombre también le vio, y le preguntó a Anastasia que si quería darle un masaje en los pies.

Anastasia se puso colorada porque ella no tiene pies, tiene cola porque es una sirena.

El hombre se fue del mar pensando porque se había puesto colorada Anastasia.

Cuando pasó una semana vino un príncipe que se llamaba Felipe, la sirena se asomó al mar otra vez y le dijo que era una sirena que tenía cola, y le dijo que si quería que también el príncipe podría tener cola, y también le dijo que conocía a una sirena mágica que le podría conceder una cola.

Le preguntó que si podía darle una cola, le dijo que sí; después se casaron y tuvieron tres hijos, y Colorín colorado este cuento se ha acabado.

Texto original de Berta Becerra, una preciosísima y listísima niña rondeña, futura candidata al premio Nóbel de Literatura, que además saca unas notas estupendas.

Post Scriptum:

El texto está muy parecido a lo que Berta ha escrito.

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