Español en América

octubre 11, 2010

Periodismo de especialización y lenguas de especialidad

Filed under: Uncategorized — Mercedes @ 11:35 am

El pasado junio se celebró en el monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla un encuentro entre profesionales de la comunicación y de la lengua española para hablar sobre el uso de la lengua en el periodismo. No deja de resultar interesante que se produzca en sedes monacales, como la de San Millán de la Cogolla, cuna de aquellas primeras glosas en español, allá por los siglos X y XI, donde, diez siglos más tarde, se discuta sobre la situación actual de nuestro idioma, la tercera lengua más hablada del mundo.
Si menciono la lengua es por ser la herramienta en la que los periodistas se expresan.
Y si hablamos del futuro, en este caso, el futuro está aquí. La especialización se encuentra entre nosotros y es una realidad tangible.
Lo único que puede encontrarse entre las elucubraciones futuribles es si el periodismo especializado actual seguirá idéntico o se dividirá en pequeñas ramas de la ciencia en la que el de las finanzas sea un enorme árbol del que se desgajen el periodismo bursátil, el de la banca o financiero, el periodismo inmobiliario, o el de las divisas, por no decir un periodismo especializado en la deuda pública y por qué no en los derivados.
Si los campos de la especialización se van a ir ampliando en los años venideros en función del progreso tecnológico y científico que requerirá del periodismo unos profesionales dedicados a divulgar las noticias en ramas cada vez más reducidas y a profundizar su conocimiento en esas porciones nuevas en las que se dividirá la ciencia.
Sólo mencionar el progreso en las tecnologías de la información/comunicación con la profusión de dispositivos digitales, antes electrónicos, que nos invaden en nuestro quehacer diario, produce pánico la velocidad en la que aparecen en el mercado y cuando, después de ímprobos esfuerzos llegamos a conocer su funcionamiento, otro nuevo artefacto se ofrece por los expertos del marketing y nos propone innumerables ventajas sobre el anterior elemento y, por supuesto, a un precio más barato.
El progreso electrónico es mucho más rápido que otros como la medicina o el automóvil , donde las ciencias no avanzan al mismo ritmo.
Pero el avance técnico o científico que más cambia es Internet, en el que la combinación ordenador-web, o red-computadora, origina a cualquier proceso de comunicación una velocidad equivalente a la de la luz.
El progreso científico no queda limitado por el conocimiento sino por las cuantiosas inversiones financieras necesarias para desarrollar una idea, una investigación o sencillamente para producir un nuevo modelo.
Los efectos de la crisis económica se manifiestan en los países más afectados como el nuestro en el que los primeros tocados son la investigación y el desarrollo, que paradójicamente son los motores de la expansión económica.
De la misma manera que la crisis afecta a la ciencia, también a la formación y, en concreto, a las universidades cuyos presupuestos quedan limitados. Los americanos, los del norte, los que se comunican en inglés, invierten en las aulas universitarias porque el dinero puesto en manos de la formación repercute en un triple en el PIB.
Las cifras suelen ser elocuentes pero el periodismo tradicional no está acostumbrado a ellas. La carrera ha sido considerada como de letras, pero en el futuro tenderá más a las ciencias y, dentro de ellas, a una profunda especialización.
Pero si el presente/futuro está aquí gracias a Internet y al periodismo digital, está claro que la comunicación/información la hacemos/haremos en una lengua. En principio, en nuestro idioma español, pero también es posible que al cabo de pocos años nos veamos obligados a expresarnos en inglés, o quizás en chino mandarín.
La profunda competencia es otro de los aspectos relevantes de la información puesta de relieve por los diarios digitales. Velocidad, rapidez, inmediatez son sinónimos y caracterizan a esta nueva prensa que rivaliza consigo misma y con los medios audiovisuales por hacerse con la tarta de la comunicación y, por ende, de la publicidad que al fin y al cabo es el motor de los medios.
La competencia es sinónimo de velocidad pero sobre todo de calidad.
Calidad en la información pero también calidad del lenguaje, ahora debilitado por la influencia de algunos registros callejeros y vulgares, que algunos medios se complacen en divulgar y reproducir hasta la saciedad.
La lengua, la del periodismo, es corrección y calidad, no en vano es la punta de lanza de la lengua, de la literatura en español y cada vez más de la cultura en toda su extensión.
Si la calidad de la lengua es equivalente a periodismo, el profesional de la información tiene una necesidad de conocer en toda su amplitud no sólo la correcta expresión lingüística, sino todos los fenómenos relacionados con la lengua.
Se necesitan conocer los cómos y los porqués del funcionamiento de la lengua. La escasez de léxico es un fenómeno extendido en nuestra sociedad, la pobreza de vocabulario se extiende a todas las capas sociales y a todas las lenguas. Los profesores universitarios o no, se quejan de los alumnos en el sentido de incomprensión lectora, de textos y de enunciados, y de la enorme dificultad que experimentan para producir escritos con corrección y riqueza léxica.
Consciente de esta carencia que afecta a todos los niveles y profesiones de nuestra sociedad, me ha llevado a avanzar en el conocimiento del léxico y, en especial, al vocabulario que en el futuro emplearemos que será el de las lenguas de especialidad y dentro de ellas, al fenómeno colocacional que he tomado como objetivo del Trabajo de Investigación necesario para la obtención del D. E. A.
Este Estudio de Investigación dirigido al periodismo digital, lo he denominado “Estudio colocacional en los diarios digitales en español de los Estados Unidos”.
A muchos el “fenómeno colocacional” les sonará a chino, pero es quizás el hecho lingüístico más importante de las lenguas naturales y que, precisamente, por la intervención del periodismo digital y la velocidad que Internet imprime a las lenguas, se va ampliando de forma vertiginosa, y alcanzará en pocos años una dimensión aún mayor.
El cansancio digital:
Es evidente que lo digital es la moda, es el presente y pervivirá entre nosotros hasta que desaparezcamos del mundo de los vivos.
Echamos de menos el disco de vinilo, las cintas de las trasnochadas cassettes y, al llegar a casa de nuestros padres corremos ansiosos para leer esos trozos de papel que forman parte ya del museo del periodismo, el periódico. Son esas hojas ordenadas que los viejos siguen comprando porque son alérgicos al avance digital. Leemos con deleite, pasando y repasando la celulosa que constituye “El País”; el hojear y releer los viejos dominicales. Los infinitos suplementos literarios, de educación, de viajes que los editores se esfuerzan en vano en publicar agarrándose al pasado siglo como si fueran la tabla de salvación del periodismo.
La era tradicional del periodismo táctil feneció con el siglo guste o no, estamos en la era digital y sólo queda poner el epitafio al papel. Por lo menos los bosques nos lo agradecerán, pocos años ha no podían pensar que su salvación dependiera de los ordenadores y de Internet.
Si está claro que la prensa digital con los ordenadores, y todos sumergidos en Internet constituyen el periodismo sin que exista la posibilidad de que se de la vuelta al nuevo orden, queda por ver cuáles son las bases de esta nueva ciencia que transforma en continuo no sólo al periodismo, sino a las demás ciencias a las que la velocidad que imprime la red ha cambiado casi tanto como al mensaje y a la noticia.
La publicación de la ciencia gratuita es un hecho en la web. Los buscadores ponen a nuestra disposición y nuestro análisis, infinitos contenidos en la mayor parte de las lenguas de uso común, y que los usuarios, lectores o profesionales, podemos encontrar en milésimas de segundo.
Estos contenidos gratuitos revolucionan la ciencia como también atañen al periodismo digital.
Éste se debate entre publicar parte de sus contenidos en abierto o buscar suscriptores de pago, misión esta última imposible al ser el acceso a través de Internet casi en su mayoría gratuito.
La prensa digital no tiene más remedio que seguir el camino de las publicaciones científicas: la gratuidad y el acceso universal sin restricciones.
El acceso a la ciencia de forma gratuita implica que los profesionales del periodismo se verán obligados a una especialización mucho mayor que la que hoy existe. La ciencia se compartimenta en muchos segmentos cada vez más reducidos, en un incontable número de especializaciones que seguirá en aumento cuando la ciencia abra nuevos campos o actividades.

Resumiendo: accesos gratuitos a los diarios digitales, ciencia a disposición de todo el mundo, que obliga al periodismo a una mayor segmentación y especialización, son las características de la era digital.
La publicación de la información se concentra en las principales lenguas del mundo, en la actualidad en inglés, chino mandarín y español, que por suerte para los profesionales españoles, es una de las tres grandes, la cervantina que presumimos de conocer y dominar.
La otra característica del nuevo periodismo es posiblemente una de nuestras carencias: las otras lenguas, pero sobre todo el inglés que es la interlengua, necesaria por ser el 45% de la información en la red.
Conclusiones y peticiones:
1.- Una es la carencia lingüística de los periodistas en general. En mi caso particular y, gracias a Internet, me esfuerzo por profundizar en el conocimiento de nuestra lengua española.
La lengua es nuestra materia prima, la lengua que vehicula la comunicación, el mensaje y la noticia. Necesitamos un conocimiento intenso de los fenómenos que rodean al idioma. Sabemos escribir con soltura y corrección, pero no es suficiente.
En la investigación terminada que versa sobre el fenómeno colocacional en sí mismo y, en el estudio en concreto en los diarios digitales en español de los Estados Unidos, la inexistencia de investigaciones sobre la lengua española en el periodismo y en concreto fenómenos como las colocaciones léxicas, son hechos ignorados y que ponen de manifiesto una de las grandes carencias del periodismo que no es otra que el conocimiento profundo del fenómeno léxico y que la calidad del periodismo es función del léxico que utilizamos entendiendo como tal el conjunto de locuciones, expresiones o colocaciones que son una parte importante de la lengua, pero desconocidas en su parte intrínseca por los periodistas.
2.- La segunda carencia que manifiesto es la profundización en el conocimiento de otras lenguas, sobre todo del inglés.

¿Por qué el inglés?
No quedan dudas de que la lengua de Shakespeare es la lengua más utilizada en la comunicación verbal, pero también el periodismo en inglés es la referencia en la que nos fijamos y el modelo que seguimos.
La ciencia está en inglés, si el porcentaje de páginas web en la interlengua es del 45%, la ciencia publicada sobrepasará el 80%. De ahí la necesidad, para los periodistas que se especialicen de un conocimiento intenso de la lengua inglesa. Afortunadamente para los profesionales que elijan esa vía contarán con abundancia de diccionarios especializados en inglés que en español o no existen o están en un proceso embrionario de edición.
No me atrevería a sugerir que los profesionales del periodismo se pongan a estudiar el chino mandarín, pero en unos pocos años veremos el avance del gigante asiático y estaremos en condiciones de estudiar la conveniencia del aprendizaje de esa lengua oriental.
El crecimiento económico de China con porcentajes anuales que se acercan a dos dígitos convierte a la nación asiática en una potencia que en pocos años superará a Estados Unidos y dado su empuje incluso en la investigación se puede convertir en el país referente mundial. No podemos descartar esta posibilidad y la misión del periodismo no es sólo comunicar la noticia y divulgar nuestros mensajes, sino también como punta de lanza de la cultura que somos, el predecir el futuro y es posible que éste se encuentre en Oriente y cada vez más alejado de los Estados Unidos.

El Trabajo de Investigación:
He adelantado el título del trabajo que versa sobre una parte importante del léxico de las lenguas naturales como son las colocaciones léxicas.
Dentro del objetivo del Curso de Doctorado que no es otro que el conseguir una tesis consistente y convincente he planteado como parte de ella, un estudio lingüístico de los diarios digitales en español de los Estados Unidos.
Partiendo de la base de que nos encontramos en la era digital y que el periodismo de referencia hoy es digital y su presencia irá en aumento, se trata de estudiar dentro del amplio marco de la tesis elegida, una investigación parcial sobre el fenómeno colocacional en los diarios digitales de los Estados Unidos con una somera referencia a las colocaciones léxicas del periodismo especializado en el español de los negocios y en el de la salud publicadas en diarios digitales editados en España y comparadas con el Wall Street Journal.
El Wall Street Journal es el lider mundial en información económica con una tirada que supera en su conjunto a los cuatro grandes diarios españoles y que publica una edición en español. La edición, en principio, parece proceder de la traducción y no de la redacción de las noticias por periodistas de lengua española. Esta afirmación, se deduce precisamente de la no correspondencia del fenómeno colocacional de los traductores que si hubieran sido nativos no incurrirían en tales errores.
Esta es una de las razones del Estudio de Investigación, el profundizar en el conocimiento de esa parte del léxico que son las colocaciones y que sea la introducción a otros trabajos sobre la lengua y su relación con el periodismo que sirvan a los profesionales a mejorar la calidad de la lengua y por tanto del mensaje.
Porque como pongo de manifiesto en la investigación el empleo de locuciones y colocaciones es la expresión de una riqueza de vocabulario, necesaria para el profesional ya sea generalista o especializado.
Las colocaciones si son abundantes en el registro coloquial, lo son más aún en las lenguas de especialidad como la de los negocios o el de la salud.

El Trabajo de Investigación, en qué consiste:
La lengua francesa tiene un verbo intraducible al español, y que es cibler. Significa si lo traducimos al español más o menos como apuntar a un objetivo. Cible es el objetivo, la diana, la meta.
Partiendo de la idea, o mejor de un conjunto de premisas y de interrogantes que es porqué los periódicos digitales en español de los Estados Unidos son tan pocos, tienen escasos lectores y su pobreza de contenidos contrasta con los diarios electrónicos en español editados en España como Elpais.com, ElMundo.es o Abc.es, por indicar los de referencia del ámbito hispano.
La pregunta inicial parecía al principio fácil de responder e iba en el sentido de que quizás el lenguaje no sea el adecuado, los contenidos sean escasos y menor aún sea la especialización, lo que en su conjunto produce pocos alicientes para que los 47 millones de hispanos que hablan el español en la nación americana, se conviertan en lectores asiduos de esos medios escritos en la red.
Mi investigación sobre el escaso número de lectores se detuvo en primer lugar al observar la calidad de la lengua, y, en concreto, en el léxico que también llamaba la atención con el purismo de nuestra prensa.
Carencia de léxico, dificultad con la elección de una norma estándar ante la diversidad de los orígenes de las poblaciones hispanas y que en algunas publicaciones de la talla del “Wall Street Journal” detecté que la edición en español no procedía de producciones periodísticas, sino de traducciones al español desde la versión inglesa.
Los principales diarios digitales en español de los Estados Unidos son subsidiarios o filiales de otros de gran dimensión como “El Dallas Morning News” que publica en la red “Al dia.tx” o el “Herald” de Miami que edita el “Nuevo Herald”.
De un somero análisis de los contenidos (poco científico y sin que pueda apoyarme en conclusiones que dejo para la tesis) los dos últimos diarios por la calidad de su lengua aparecen como confeccionados por periodistas en oposición al “Wall Street Journal” que es un producto de traductores.
En este caso acompaño en el anexo nº1 dos textos de este último diario en el que un análisis más detallado de las colocaciones léxicas concluye que, además de no existir diccionarios específicos de colocaciones léxicas en español, que las páginas en español son traducidas del inglés.
Las consecuencias desde el punto de vista periodístico se escapan de este primer análisis: ¿es normal que una edición sea producto de traductores sin intervención de profesionales de la información? ¿un diario de referencia y de la talla mundial, líder de la información económica puede permitirse el lujo de que sus textos sean analizados y después criticados por una profesional española sin grandes conocimientos léxicos?
Todo ello me mueve a profundizar en el estudio del léxico en español y, en concreto, en las colocaciones léxicas, por dos razones: la primera, dado el carácter de especialización que tiene el periodismo y que las colocaciones léxicas son muy productivas en los lenguajes de especialidad, y la segunda, que la riqueza léxica de un periodista redunda en la calidad de los textos que produce.
Sobre el estudio del léxico y de las colocaciones, encuentro en Internet un único trabajo de José Perona desde un punto de vista lingüístico y no periodístico.
Mientras que las colocaciones son un fenómeno casi desconocido por lingüistas y periodistas españoles, en francés e inglés existen infinidad de trabajos todos ellos de gran nivel y que detallan que la calidad del léxico es función de las colocaciones y locuciones que empleemos en la producción de la lengua y por la necesidad de su conocimiento, no sólo para su aplicación, sino el porqué de su origen.
No en vano el léxico es la materia prima que empleamos y que es obvio su conocimiento, pero no sólo per se sino también los cómos y los porqués. Se me objetará que usamos los ordenadores pero que no sabemos qué tienen en su interior y que lo trascendente es su empleo sin que necesitemos conocer su funcionamiento.
La lengua es algo vivo, un fenómeno que se mueve, aumenta y creamos los hablantes a diferencia de los ordenadores que son seres inanimados.
La lengua crece día a día, más en concreto el léxico, que se reproduce en una gran parte gracias a los medios de comunicación que unas veces inventan nuevas palabras, colocaciones , locuciones, otras las calcan de otras lenguas, casi siempre del inglés, pero son en su mayoría los periodistas los creadores de la lengua.
Por esta idea central del periodismo como creador del lenguaje, innovador en sí mismo o conformando nuevas unidades léxicas por su repetición, como ciencia de vanguardia y en continua investigación de nuevas ideas y formatos, tiene que profundizar en el conocimiento léxico. Aunque también se me objetará que la lengua es la materia prima de los lingüistas y no tanto la de los periodistas.
La respuesta es clara: los lingüistas son los que observan y analizan la lengua y los medios de comunicación los que la crean; los creadores son la punta de lanza de la innovación y de la cultura, mientras que los lingüistas la diseccionan buscando unos porqués que nosotros no poseemos.
Desde que el homo sapiens pronunció la primera palabra, posiblemente agua, tierra o fuego, y, a partir de ese germen se ha desarrollado por innovación de nuevas formas, por repetición de otras combinaciones, por interpretación metafórica y por polisemia una inmensa red léxica que abarca cientos de miles de palabras, viejas y nuevas, siendo cada vez la proporción de las nuevas mayor que la de las viejas.
Es Internet uno de los difusores de la lengua y desde Internet, el periodismo digital. Por este cúmulo de razones, destaco la trascendencia del periodismo digital, por difundir la información a la velocidad de la luz y por crear e incrementar nuevas unidades léxicas por innovación, calco y repetición de otras.
En el Trabajo de Investigación pongo de manifiesto una necesidad de los profesionales latinos de la información, desvelada por una encuesta en la que los periodistas de medios digitales en español del otro lado del océano ponen de manifiesto las carencias formativas de los profesionales. En ella un 63,3% se hace eco de la necesidad de seminarios sobre “Cómo mejorar la gramática y estilo de la escritura”, además de otro requerido por el 77% sobre “Cómo escribir para la web”
Los periodistas digitales de la América hispana necesitan y demandan esa formación lingüística porque la lengua es nuestra materia prima, y una materia prima que está viva y que modelizamos para producir unos textos que expresen en el menor espacio posible y con la mayor brevedad un significado, unas ideas, un mensaje o una noticia que quede clara y concisa. Gracián lo escribía de forma magistral: “Lo bueno si breve dos veces bueno”.
Esta concisión algunos la llaman economía del lenguaje y otros ecología de la lengua. Sea la una o la otra la definición acertada, lo cierto es que el periodismo es la forma más breve y rotunda de expresar un significado. Es evidente que sin un conocimiento profundo del léxico es imposible una correcta expresión de nuestras ideas.
Además el periodismo es creador y divulgador de cultura, y como tal necesita formar a los lectores, es parte de la misión profesional. Pero difícil será formar a la audiencia si nosotros mismos mostramos unas carencias léxicas importantes.
Y dentro del léxico, las colocaciones forman una parte central por ser combinaciones casi siempre binarias que expresan significados intensos.
¿No es original burbuja inmobiliaria? Se puede decir en menos palabras que la crisis inmobiliaria es producto de una inflación de precios producida por el exceso de crédito barato y que en un momento dado se ha desinflado como una burbuja? ¿Es posible decir lo mismo con menos palabras? La colocación burbuja inmobiliaria, como burbuja bursátil o burbuja tecnológica son creaciones geniales e innovadoras a buen seguro de algún periodista especializado en información financiera. La siguiente pregunta que nos hacemos ante este fenómeno colocacional es ¿por qué burbuja inmobiliaria y no globo inmobiliario? La arbitrariedad es otra de las características de la lengua y de las colocaciones como parte de ella. Es preciso explicar que a la arbitrariedad y a la irregularidad se suma la ambigüedad como ejes de las lenguas naturales y que siendo los periodistas los magos de las lenguas tenemos que conocer estos fenómenos para que nuestro alarde lingüístico a través de la investigación y la formación iguale al de otros profesionales.

El periodismo es ya digital en su mayoría, por tener más lectores que el papel y porque la competencia exige la especialización y, en esta, una segmentación cada vez mayor. En las lenguas de especialidad las colocaciones léxicas son la parte más importante del lenguaje desde el prisma cualitativo y cuantitativo.
Al no disponer de un software de análisis de corpus, la cuantificación es sólo factible en pequeños textos en los que la extracción se efectúa manualmente y se pueden contar las palabras sin mayor dificultad. Es lo que he realizado en los textos analizados del “Wall Street Journal”.

Dejo para el final a mi director de Tesis, Bernardo Díaz Nosty. Los Nuevos escenarios constituyen la panorámica del curso. Las metodologías para la investigación además de la reflexión sobre el cambio climático y su incidencia en los medios junto a lo que es o no científico. Las tutorías en las que me explicaba que http://www.alexa.com , no es científico y que me desbarataba el trabajo de varias semanas y decenas de hojas destrozando mis argumentos en medio minuto, me dejaban al borde de la depresión o al menos de un ataque de nervios. Buscando como una loca, enlaces para encontrar algo más científico que me diera un apoyo para defender mis ideas… Entre tutoría y tutoría puedo decir que he trabajado con intensidad. Al principio, me compliqué la vida con un tema demasiado amplio y ambicioso no para una tesis sino para bastantes más de una docena: el apasionante mundo de los diarios digitales en español de los Estados Unidos donde los interrogantes que se presentan sobre el cómo y el porqué de su azarosa existencia, son irresolubles para una ingenua e inexperta aspirante al doctorado.
La pregunta que me hacía hace ya más de un año, y siempre con la ayuda del denigrado Alexa.com, era por qué la prensa digital en español de los Estados Unidos con una cifra de hablantes e internautas casi idéntica a la de España (47 millones de hispanos y 25 millones de internautas en cada país de ambos lados del Atlántico) es tan raquítica, nada menos que cincuenta veces menor que la de los diarios digitales de España, y resolver mediante el análisis de los diarios norteamericanos con las fichas correspondientes, y una encuesta paralela que llevo a cabo, las preguntas del porqué de esa situación que no se corresponde con las expectativas.
Se trata de analizar el lenguaje, los contenidos, los profesionales, la utilización de las fuentes, y cómo no la especialización.
Para el Trabajo de Investigación se trataba de reducir el amplio campo objeto del análisis y circunscribirlo únicamente a la lengua, y dado que el curso de doctorado se ciñe casi en exclusiva a los diarios digitales y a la especialización, he incidido en un aspecto de la lengua cuyo empleo es creciente que son las colocaciones léxicas.
Omnipresentes en las lenguas específicas que atañen a la especialización periodística pero sobre todo en el español de los negocios o financiero, o de la banca o de la bolsa o de las infinitas posibilidades de segmentación que existen para esta especialidad del periodismo que en España congrega varios diarios digitales de información como son:
http://www.eleconomista.es
http://www.cincodias.com
http://www.expansion.com , por citar los más conocidos y con mayor número de lectores.
Contrastan estos tres diarios de información financiera con la inexistencia de diarios digitales ni en papel en español en los Estados Unidos.
En el ámbito financiero en español de los Estados Unidos, solamente el “Wall Street Journal” líder mundial de la información financiera y diario de referencia de la economía, publica en la red una edición en español muy corta.
Las características de las colocaciones léxicas y un estudio más profundo de éstas en los segmentos periodísticos especializados como son el de los negocios y el de la salud, permitirán descubrir si un texto es producido por periodistas y no por traductores.
El periodismo digital en español de los Estados Unidos
La lengua, sus contenidos, sus profesionales y el empleo de sus fuentes, pero sobre todo la imagen que proyectan a la sociedad americana angloparlante de la realidad cultural de los hispanos que habitan los Estados Unidos.
Los datos sobre los hispanos que difunden los medios y las agencias estadounidenses no reflejan la situación real de la sociedad hispana desde el prisma de la cultura y de la formación.
Desde el punto de vista del periodismo angloparlante, los hispanos son ninguneados sin que las encuestas reflejen en absoluto la realidad demográfica que el actual censo de 2.010 arrojará unas cifras de población que sobrepasarán el 15%.
Un proyecto elaborado en conjunto por el “Project for Excellence in Journalism” y el “Pew Hispanic Center” y publicado el 12 de diciembre de 2.009 sobre un estudio de los medios escritos más relevantes de la prensa de los Estados Unidos entre el 9 de febrero y el 9 de agosto de 2.009 puso de manifiesto que
Si trasladamos las cifras a porcentajes, el no tener en cuenta a los hispanos en la prensa norteamericana produce unos efectos sonrojantes: menos del 2% de las noticias quedan muy alejadas de la población latina que supera el 15%. Si nos referimos a la vida de los hispanos, el porcentaje no alcanza el dos por mil.
Si acudimos a las cifras de jóvenes hispanos que completan sus estudios universitarios la misma fuente del Pew Hispanic Center nos vuelve a provocar vergüenza : los latinos baten los récords negativos en estudios de licenciatura al terminar únicamente el 9%, frente al 20% de la población afroamericana y al 29% de los americanos blancos.
No podemos dejar de mencionar un dato positivo en la sociedad hispana de los Estados Unidos que es el de latinos conectados a Internet cuyo porcentaje crece del 54% en 2.006 al 64% en 2.008 .
El estudio diferencia entre los hispanos nacidos en los Estados Unidos y los no nacidos, estos últimos a la cola de las estadísticas, mientras que los primeros superan en un punto a los blancos (77% para los latinos y 76% para los blancos).
Las cifras alarmantes que conciernen tanto a la educación de los hispanos como al interés de la prensa por la sociedad hablante de español y el escaso peso a priori de los diarios digitales en español de los Estados Unidos, fuerza a considerar el interés de una Tesis Doctoral cuyo objetivo es en primer lugar poner un punto de atención en una sociedad que representa a nuestra lengua y nuestra cultura en un país en el que los medios de comunicación, la tecnología, la ciencia y la cultura en inglés son la referencia mundial.
El interés por el trabajo de investigación es no sólo para desvelar la situación de una sociedad hispana con un nivel cultural bajo, sino también el escaso interés que despierta en la sociedad americana angloparlante cuya única motivación, al parecer, es su fuerza demográfica que se traduce en votos unos pocos meses antes de las citas electorales.
El interés de la cultura norteamericana, de la prensa y de sus políticos no va más allá de la tarea electoral cada cuatro años y del afán de los expertos en el marketing de consumo ante una potencia compradora que es una de las primeras del mundo que supera posiblemente el billón de dólares anual en consumo total.
Si la necesidad es evidente, las posibilidades de actuación quedan reducidas ante una prensa en español al parecer tan pobre como la sociedad que representan.
No en vano la prensa escrita en papel y digital son los que modelan esa sociedad, esa cultura que por la esencia de los medios tienen que desempeñar una labor de propagación de la cultura y evidentemente ante las carencias, un trabajo formativo y educacional.
Las dudas se suscitan al ser esta prensa digital en español subsidiaria de grandes medios en inglés que con todas las evidencias nos hacen suponer que ni pretenden poner de manifiesto las carencias y las inquietudes de una sociedad, ni divulgar una cultura, ni mejorar la lengua de los lectores, en definitiva pretenden mantener y consolidar un status en el que la sociedad angloparlante mantenga su preponderancia sobre esa sociedad latina cuya única fuerza es la demográfica.
Las preguntas que formulo sobre el por qué de la situación de la prensa digital en español contrasta con la potencia y el auge de la misma prensa en España y en la América española son las que se deben responder a través de la investigación de esos famélicos diarios digitales en español de los Estados Unidos.
Lengua, contenidos, profesionales, fuentes, especialización, son temas a estudiar, analizar e investigar en los periódicos electrónicos estadounidenses concentrándonos en su incipiente especialización que contrasta con el enorme desarrollo en todos los aspectos de la prensa en inglés homóloga, cuya calidad y potencia es la referencia mundial y el espejo en el que todos nos gustaría mirarnos.
¿Puede tener esa prensa matriz en inglés propietaria de esos medios en español un interés en ocupar un mercado en español hispano para que otras empresas periodísticas, por ejemplo españolas no ocupen esa posición que en un futuro muy próximo pudiera ser una pieza codiciada?
El interés que a toda Tesis Doctoral se exige, pudiera ser que esta modesta contribución al estudio e investigación de los diarios digitales en español, serviría como estudio de mercado y sentara las bases para una futura implantación de nuestros diarios de referencia en este mercado de la prensa digital en los Estados Unidos.
En este sentido ya el diario digital “El Mundo.es” el 28 de noviembre de 2009, abrió una ventana a ese mundo latino de los Estados Unidos con su edición digital “América”.
Sin que la Tesis Doctoral haya avanzado sino en un estudio de investigación parcial que atañe a la lengua y, en concreto, del fenómeno colocacional, que ha revelado que el number one de la prensa mundial que, además, pertenece al mundo de la prensa especializada en el mundo de los negocios, “The Wall Street Journal”, en su edición en español, se escriba no por periodistas sino por traductores pone en evidencia a la tan cacareada prensa de referencia que con crisis o sin ella prescinde de periodistas para escribir sus noticias.
Esta postura revela el escaso interés que el mundo hispano y del español suscita en los grandes medios de referencia en inglés que se despreocupan por nuestra lengua, nuestra información y por nuestros lectores.
El profundizar en estas cuestiones es para mí una pasión. Cada paso dado en la investigación permitirá avanzar en el conocimiento de la realidad hispana de los Estados Unidos por medio del análisis de los diarios digitales en español
El fundamento de una tesis doctoral es la investigación de un hecho o suceso que pudiera tener un evidente beneficio para la sociedad y supusiera un interés o el remedio a una situación social.
La autora, constató la escasa calidad lingüística de las WEBs oficiales del gobierno de los Estados Unidos y la poca trascendencia de algunos periódicos digitales en español. Posiblemente la causa de la escasez de lectores en los diarios digitales en español de los Estados Unidos no esté motivada por la calidad lingüística.
Había que reformular la pregunta inicial y las hipótesis de manera que el trabajo se redujera al estudio de cuatro de los principales diarios digitales en español del país norteamericano y que la investigación no se circunscribiera únicamente al estudio de la calidad lingüística sino también a contenidos o formatos, y, por supuesto, a la audiencia, quizás no interesada por periódicos en español, ya que los trabajos preliminares se orientan hipotéticamente hacia un problema cultural de los posibles lectores.
Sentadas estas bases, la pregunta inicial reformulada sería:
¿Por qué el nivel de lectura de los diarios digitales en español en los Estados Unidos es tan deficiente y su mercado no se corresponde con la población de habla hispana?
Las cifras de hablantes e internautas hispanos de los Estados Unidos, coinciden de forma asombrosa con las de España.
En principio, la dimensión de los diarios digitales en español de los Estados Unidos es muy reducida: su tamaño no alcanza al 2% de las visitas diarias de los medios online españoles.

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