Español en América

octubre 21, 2010

Español de los negocios

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 10:43 am

Desde mi doble condición de periodista y de profesora de español me permito opinar sobre esta lengua denominada de fines específicos que por la trascendencia tanto de la prensa digital y de la necesidad de formación de profesores y profesionales, merece la pena dedicar algún espacio.
No es nada nuevo que el periodismo en papel, ese que tala los árboles y es de pago, se encuentra como tantas especies animales y vegetales en “vías de extinción”.
El periodismo digital con sus contenidos gratuitos e instantáneos, y una competencia feroz, le come la tostada al de papel, al tradicional de toda la vida, que va desde las inmensas redacciones al quiosco, al bar y al domicilio de los jubilados, únicos y últimos consumidores de esta rara avis.
El periodismo digital con esa velocidad que le caracteriza, además, se especializa buscando al lector donde quiera que esté, sea en las playas caribeñas o en las montañas suizas, y pretende satisfacer una curiosidad o una necesidad o más sencillo todavía, una información necesaria.
Los periodistas como seres humanos también nos movemos en busca de una mayor formación tanto científica por esa vía de la especialización como desde el prisma del dominio de la lengua y, en concreto, de lo que más se necesita: el léxico, ya que Internet en la fragmentación de las lenguas de especialidad en múltiples trocitos nos obliga a un conocimiento preciso y exhaustivo de esas unidades léxicas sencillas o combinadas que componen el vocabulario.
La situación se agrava si añadimos un nuevo ingrediente que es la innovación y creación de múltiples términos y combinaciones procedentes de otras lenguas, casi siempre del inglés y en menor medida del francés que nos obligan a una formación permanente e ininterrumpida.
Dentro de esas lenguas de fines específicos la que más se mueve y se presenta más activa con mayor creación léxica y tendencia a la fragmentación, es el “Español de los negocios” que abarca a lo que antes se llamaba “Español comercial” y ahora va desde el “Español de la Bolsa” al “Español inmobiliario” pasando entre otras muchas subespecialidades al “Español de las materias primas” o al “Español de las fórmulas comerciales”.
Las necesidades de conocimiento son tanto de periodistas como de nativos de nuestra lengua ansiosos de incrementar su back ground, como de periodistas, profesores de ELE y, finalmente los consumidores finales que son los extranjeros no nativos de español que van a necesitar tanto de la lengua, como de los conceptos y de la terminología específica, es decir de las unidades léxicas propias de este lenguaje o jerga de la lengua.
Como autora de un Trabajo de Investigación sobre el fenómeno de las colocaciones léxicas en la prensa digital de los Estados Unidos, profundizo a diario en el estudio de este lenguaje específico del español de los negocios, contrastando las unidades léxicas empleadas en los diarios electrónicos financieros de ambos lados del charco.
Las consecuencias de la investigación que continúo con el objetivo de terminar mi tesis doctoral y que el trabajo sea de interés para los estudiosos del léxico sean lingüistas o periodistas, su evolución y cómo por el estudio del fenómeno colocacional se puede crear una herramienta nueva de evaluación de la calidad de la prensa digital, nos llevarán a comprender el origen del léxico del español de los negocios y por otra parte cómo se realiza su creación.
Por otro lado, nuestra experiencia como formadora de profesores de ELE y autora de cursos de formación, en lo que se refiere a los Cursos denominados de “Español para fines específicos y, en concreto, a los del español de los negocios”, nos sorprendemos cada vez que un nuevo Curso se convoca, al estudiar el temario, en ningún caso aparece una mención a las colocaciones léxicas.
En uno de nuestros anteriores trabajos, mencionábamos el porcentaje de colocaciones medido en formas (palabras) en textos del Wall Street Journal (en español) y en varios diarios españoles como son “El economista” “Expansión” y “Cinco días” en sus versiones digitales, dicho ratio de colocaciones sobre formas, daba en casi todos los textos estudiados una cifra próxima al 30%.
Este porcentaje amerita que los autores de cursos, los de manuales dediquen una somera mención al estudio de las colocaciones.
Mi contribución a esta lengua de especialidad consiste en la actualidad en la confección de un Glosario de colocaciones y formas financieras para ayuda de traductores, periodistas y profesores de estos cursos.

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