Español en América

marzo 22, 2011

Relaciones entre léxico y lectura

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 8:49 am
Tags: , ,

Es imposible separar la actividad de la lectura de la competencia léxica al ser dos competencias unidas de manera estrecha sin que sea posible dividirlas como quien corta un bizcocho con un cuchillo.
Los lingüistas, los expertos en educación, y los sociólogos, destacan la importancia tanto del léxico como de la lectura, pero nadie le pone el cascabel al gato, nadie implementa ni medios ni métodos que promueven el conocimiento léxico como actividad central de una clase de Lengua.
La competencia léxica es necesaria tanto en producción (oral y escrita) como en la comprensión lectora. Sin léxico ni comprenderemos lo que leemos, ni conseguiremos producir discursos tanto escritos como orales.
Es difícil calcular el léxico disponible de un locutor “medio” adulto, pero se estima que puede oscilar entre 30 y 40.000 palabras (en estas incluimos no sólo los lemas sino sus flexiones, por lo que si reducimos las “palabras” a “lemas”, éstos se reducirían más o menos a una cuarta parte, es decir, entre 7 y 10.000 lemas).
La producción oral de un hablante adulto puede llegar a 200 palabras por minuto. Para conseguir esa “velocidad” es evidente que el locutor tiene que echar mano de su lexicón con rapidez y de forma automática e inconsciente.
Un lector avezado tiene un acceso al léxico en textos escritos mucho más rápido, entre cinco y hasta diez veces más que si el discurso es oral.

El investigador Jacques David del CNRS de la Universidad Paris V, sostiene que la lectura es un proceso étroitement lié aux capacités d’identification des mots, et donc dépendant des procédures d’assemblage grapho-phonologique et de leur automatisation. Dicho de otra manera, la lectura depende absolutamente del léxico.
Entre los muchos autores, lingüistas y psicolingüistas que estudian el vocabulario el único en mencionar “calidad” del vocabulario es J. David, explicando que el fenómeno de la polisemia (uno de los ejes centrales de nuestros trabajos) es un factor que distorsiona el conocimiento. En un contexto el lector descubrirá el significado, mientras que en otro contexto en el que aparezca la misma forma, al ignorar las múltiples acepciones de esa forma polisémica, será incapaz de averiguar su significado.
El conocimiento de un gran número de palabras no asegura el conocimiento “completo” de su significado.
Los estudios sobre el léxico se centran más en la “calidad” que en asegurar por los locutores un elevado número de formas sin profundizar en su pleno conocimiento, en el que incluyo no sólo su significado sino las posibilidades de combinatoria (colocaciones y locuciones).
Nos guste o no, léxico y lectura, su aprendizaje, tienen que ir de la mano.
La gran ventaja del texto escrito sobre el oral, es que el primero permite fijar las palabras mejor.

¿Cómo explicar a un niño de siete u ocho años lo que es y quiere decir palabra?
El que un alumno aprenda, reconozca y capte el pleno significado de palabra es más trascendente de lo que se cree. Es el primer paso para el conocimiento del léxico. Una palabra es un signo con una forma escrita y otra forma fonológica, evidentemente distintas. Si extendemos el concepto al significado, la explicación se complica porque una palabra puede ser polisémica, es decir poseer dos o más significados.
Responder porqué las palabras son polisémicas es tarea complicada para los profesores pero más aún para los niños.
La polisemia es un fenómeno común a todas las lenguas naturales. La diferenciación entre homonimia y polisemia es la única forma de explicar, a mi entender la polisemia.
Mientras que una palabra homónima tiene dos significados totalmente distintos, el fenómeno de la polisemia se produce a partir de un único significado en origen que deriva con el tiempo en diversos significados pero todos ellos “emparentados” a través de su origen común.
En Lengua Materna la adquisición del léxico se realiza sea por la lectura (escrito) o por el oral (en la escuela, en la familia, en la calle, etc.).
Los niños desde el comienzo de adquisición de la LM, van tejiendo en su lexicón unas redes de palabras, más o menos conocidas, más o menos utilizadas en forma de asociaciones. En estas redes tiene importancia el uso más o menos frecuente (será más conocida y más usada la palabra cuyo significado se conozca más; la experiencia mejora la jerarquía de cada forma, es decir las relaciones entre hipónimos e hiperónimos y las relaciones entre formas simples y compuestas que permiten distinguir palabras desconocidas como hipermercado a partir de otra conocida como es mercado.
El niño va construyendo y ampliando sus asociaciones, partiendo de palabras conocidas, incorporando nuevas formas unas veces por deducción a partir de otras conocidas (mercado e hipermercado) y otras por aprendizaje e incorporación de formas con sus definiciones y significados.

El español al ser una lengua casi transparente permite mejorar la percepción del oral y escrito.
En español no existe la dicotomía oral-escrito que se produce, por ejemplo en el francés, donde la confusión entre la pronunciación de una forma al oral puede no coincidir con la forma de la palabra en el escrito o viceversa, produciendo una confusión de formas y significados.

¿El aprendizaje del léxico es preferible en el escrito o en el oral?

El léxico oral entre padres e hijos o en el caso de estudiantes no nativos relacionándose con hablantes nativos no es la mejor de las situaciones para iniciar el aprendizaje del léxico. Es preferible iniciar la ardua tarea de la enseñanza del léxico a partir de textos escritos: microrrelatos, relatos, cuentos, periódicos, literatura.
En una segunda fase es necesario para completar y mejorar la comunicación el introducir el oral, ya que al final el alumno de L2 terminará comunicándose con los nativos en el proceloso mundo de los bares de tapas y las discotecas, cuyo léxico no coincidirá con el aprendido en las clases de ELE.
Habilidades morfológicas para desarrollar el vocabulario a través de la lectura:Una cosa es que demos importancia al significado como elemento central de la adquisición del léxico y otra que ninguneemos el empleo de la morfología para el aprendizaje del léxico.
Las derivaciones morfológicas obtenidas por medio de sufijos como el que consigue la palabra suavidad o suavemente a partir de suave, constituyen dos tercios de un diccionario y el 60% del léxico adquirido por los nativos en la Primaria.
Por eso, no se debe en L2 el despreciar el aprendizaje léxico a través de los ejercicios de derivación, siempre y cuando la forma original (suave) tiene que introducirse con su definición lo más aproximada posible para que el significado de suave se fije en el lexicón.
El empleo de este concepto de derivación morfológica en nuestra ampliación del Léxico tiene sus implicaciones prácticas en la redacción por los profesores de los Microrrelatos.
Indicamos que un criterio trascendente es el uso del concepto de frecuencia para la elección del léxico.
Para el primer o los primeros microrrelatos se eligen formas o palabras sencillas morfológicamente “simples” para evitar confusiones. Más adelante introduciremos palabras que por su morfología “acepten“ derivaciones y que sean, por tanto, “productivas” para los alumnos.
Algunos autores han puesto de manifiesto la existencia de dos tipos de “léxico”, uno asociado al oral y otro al escrito, según ellos, distintos y diferenciados. Las investigaciones de disminuidos mentales por accidentes han negado esa posibilidad al tener las mismas dificultades en la comprensión y en la producción sean al oral o al escrito. Nos debemos centrar en el aprendizaje del léxico sin pensar que puede existir en el lexicón de los alumnos diferencias en la adquisición oral o escrita.

Léxico y comprensión lectora:

Es evidente que están relacionados íntimamente y además con el éxito escolar.
Un estudio de R. P. Carver (1994) pone de manifiesto algo sorprendente como que en la percepción de los alumnos LM un texto conteniendo sólo un dos por ciento de palabras desconocidas, se considera como “muy difícil”.
Parece increíble que el desconocimiento del 2% de un texto haga “muy difícil” su comprensión y provoque que alumnos de LM no consigan entenderlo.
Obliga a reflexionar a docentes, autores de manuales y de ejercicios sobre esta cuestión trascendental que divide la comprensión lectora de la incomprensión y del éxito escolar del fracaso escolar: solamente un 2% del texto.
Se trata en el caso de las LM que autores y profesores se esfuercen en la elección de formas inteligibles para conseguir que sus alumnos sean capaces de comprender problemas, ejercicios y textos.

Cómo funciona la comprensión lectora:
La actividad de lectura en LM consiste en decodificar las formas a una velocidad suficiente que permita decodificar los sintagmas (formadas por palabras) y decodificar los sintagmas para formar frases.
Se necesita para ello una cierta “velocidad” en la que la habilidad del lector y su costumbre de leer más o menos, influirá en la comprensión lectora.
El alumno acostumbrado a leer mucho, tendrá una mayor fluidez en la comprensión que otro que lea poco o nada.
En la comprensión lectora influye en primer lugar la velocidad de decodificación, y en segundo término el conocimiento del léxico.
El incremento del léxico “pasa” por un ejercicio intensivo de la lectura en el caso de estudiantes LM. En este supuesto, cuanto más se lee, más se consigue decodificar con rapidez los significados de formas, sintagmas, oraciones y textos, y más fácil será para la adquisición a posteriori de nuevo léxico a través de la lectura.
La propuesta de lectura de textos con innumerables formas desconocidas puede suponer a los alumnos LM un shock considerable de incomprensión lectora.

Se propone a los profesores la introducción en los textos de un reducido número de nuevas palabras desconocidas para que los estudiantes puedan ir adquiriéndolas poco a poco, pero de manera constante.
Son desaconsejables textos sencillos en los que los alumnos acostumbrados a la lectura, conocen todas las palabras, como los textos repletos con innumerables formas nuevas que los alumnos ignoran sus significados y que pueden provocar rechazo del texto y con ello de la lectura.
Las reflexiones sobre los alumnos de LM no son trasladables íntegramente a alumnos de ELE, por dos razones; la primera es que los de ELE tienen ya un suficiente conocimiento de la lectura y de la comprensión lectora de manera que son en cierto modo “competentes en lectura” y trasladarán sus experiencias y estrategias lectoras a la L2, con lo que la facilidad de los profesores de ELE es mayor que la de los profesores de español LM cuya tarea roza la alienación.

Aplicación al ELE de las experiencias de LM:
1ª) La elección de los textos y en ellos del léxico a enseñar. La introducción gradual del léxico con el criterio de frecuencia y, más adelante, de la morfología, también convenientemente elegida.
2ª) El profesor como acompañante o “tutor” en la clase de ELE, explicando las formas desconocidas. Es preciso aclarar que la tutorización del profesor de ELE es más fácil que la del profesor de lengua española materna, ya que los alumnos de ELE, en su lengua materna conocen o deben conocer los significados de las palabras propuestas en español.
3ª) La enseñanza del léxico tanto en LM como en L2 debe efectuarse por medio de la expresión nítida de los significados de las unidades léxicas en toda su extensión es decir formas simples, compuestas, colocaciones y expresiones; se debe profundizar en el concepto de polisemia ya que las unidades léxicas son casi siempre polisémicas y no prescindir de las relaciones de sinonimia o casi sinonimia entre unidades léxicas.
4ª) La necesidad de construcción de diccionarios personalizados por los alumnos con la tutela de los profesores que permitan el autoaprendizaje lejos del aula de ELE.
5ª) Si se menciona la polisemia, no se deben olvidar otras trampas de las lenguas como las metáforas cada vez más usadas y más opacas para los alumnos L2, y sobre todo las colocaciones y locuciones también cada vez más frecuentes en todas las lenguas y como el léxico, objetos del olvido.

2 comentarios »

  1. ¿Podría identificarse la autora del texto para poder citarlo correctamente? Muchas gracias.

    Comentario por crismorab — abril 25, 2014 @ 10:49 am | Responder

    • Mi nombre es Mercedes Díaz, profesora de ELE, Licenciada en Ciencias de la Información por la UPV, Máster en Didáctica del Español L2 y doctoranda en Periodismo por la UMA.
      Mi correo personal para aclaraciones: mercedesdiaz79@gmail.com

      Comentario por Mercedes — junio 1, 2014 @ 6:08 pm | Responder


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: