Español en América

junio 3, 2011

Mercaderes de la lengua

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 6:17 pm

La Real Academia nos sorprendió unos meses ha con un inesperado anuncio de edición de una colección de obras selectas de la literatura española.
La van a denominar con el pomposo nombre de Biblioteca Clásica y comprenderá 111 volúmenes, un número capicúa que es posible encierre un mensaje que nuestra modesta inteligencia es incapaz de descifrar.
El director de esta colección es el académico D. Francisco Rico muy admirado como todos los demás inmortales que pertenecen a esa academia de editores ilustres.
Apelamos no a los “Milagros de Nuestra Señora”, sino a uno solo y pequeñito que nos devuelva a este nuestro mundo en crisis y, recordando la promesa de estos doctos señores de publicar en febrero pasado (paroles, paroles, ) los primeros ejemplares y de colgarlos en línea a disposición de la infinidad de lectores ansiosos por devorar las obras clásicas de la literatura castellana y americana.
Las palabras académicas me recuerdan que el viento se las llevó y al ser intangibles, sus autores, olvidan con facilidad aquellas promesas, como si fueran políticos de tres al cuarto y dejan colgados sean lectores o electores en sus ansias de lectura.
Defendemos a capa y espada como Rodrigo con su Tizona y alegamos su “Cantar de Mío Cid” para que la Academia se dedique a su sagrada misión de defensa, limpieza, resplandor y difusión de los valores culturales de la lengua española.
Pediremos prestada al Cid su espada victoriosa para combatir los bastardos que como el Buscón pretenden el negocio editorial a la cultura.
Defendemos la gratuidad de la ciencia y su visibilidad para todos los amantes de la literatura y, ante todo el cumplimiento de esa promesa de colgar en la red la Biblioteca Clásica.
Los doctos señores prefieren el camino de la edición jugosa y sabrosa al conocer de antemano su éxito de ventas, porque el antaño, desprendido y generoso buen nombre de la Academia, garantiza el triunfo.
Van a lanzar unas carísimas y rentables ediciones bajo el auspicio del Círculo de Lectores que aprovechará el tirón académico y las ansias de los lectores por estas obras clásicas.
Las primeras publicaciones, el ya citado Cantar de Mío Cid , al que he pedido su espada, la “Vida del buscón” de Quevedo al que pido solícita siga buscando, los Milagros de Nuestra señora a la que imploro un único Milagro, la colocación en línea y gratuita de todas las obras previstas y la última la Gramática de Nebrija que no es la Nueva sino la Primera. A Nebrija le honraré con mis modestos comentarios ya que el ilustre gramático eligió la pluma como yo prefiero el filo de Tizona.
Es posible que si nos encontráramos en la pérfida Albión y si tuvieran ese enorme placer que tenemos los hispanos en deleitarnos con las ocurrencias de la RAE, con seguridad colgarían su literatura gratis para que todos los productores de anglicismos pudieran cultivarse con los escritos de Shakespeare, Milton, Poe, Beckett, Twain, Joyce, Shaw y aunque olvide a los actuales, los derechos de autor no prescritos impiden su libre publicación.
La puesta en marcha de la gloriosa idea de la Biblioteca Clásica que, al parecer se financia por medio de la generosa aportación de la Fundación La Caixa.
Nos preguntamos si esta institución sin ánimo de lucro se encarga de proveer a la RAE de las jugosas aportaciones financieras para conseguir llevar a buen puerto la Colección de clásicos de la literatura, por qué no se pueden colgar gratis en la página creada a tal efecto: http://bcrae.es cuyas intenciones malévolas las verán sus visitantes, que, después de un tímido “hojear” si quieren descubrir las excelencias del Mío Cid no tendrán más remedio que “comprar”.
En el “botón” “textos para dispositivos”, intentamos varias veces la descarga de “Coplas a la muerte de su padre” de Jorge Manrique sin que pudiéramos conseguirla. Lo intentamos con “Tres sonetos” del genial Lope de Vega, con igual resultado.
¿Será un fallo de este cachivache, de la vituperada banda ancha de Movistar, de mi impericia informática o de la mala fe de la web académica?
Preguntas sin respuesta, pero lo cierto es que nos quedamos con las ganas de saborear los clásicos. Tendremos que acudir a esas páginas de descargas que aunque privándonos de esos ingeniosos comentarios académicos, nos presentan los clásicos en estado virginal. Y la virginidad en la literatura es un grado, como en la milicia.

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1 comentario »

  1. ¿A qué viene tanto descreimiento con la que hace la RAE? ¿Por qué dice que antaño tuvo un buen nombre y ya no? No es que disienta, es pura curiosidad. Estaba cotilleando sobre la nueva BCRAE porque tiene muy buena pinta y me crucé con su entrada. Además, me parece bastante lógico que no sean gratuitos sus volúmenes, ya que parecen ediciones de lujo y muy cuidadas en todos sus aspectos. Y por lo que tengo entendido a la RAE no le sobran los fondos, y de algo tienen que comer. En fin, un cordial saludo.
    Firmado:un curioso inofensivo

    Comentario por Scopesmonkey — junio 15, 2011 @ 8:50 am | Responder


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