Español en América

octubre 18, 2011

Cabeza de chorlito

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 5:29 pm

La fraseología, frasemas según la nomenclatura de la TST, se emplea cada vez menos.
Los locutores, víctimas de los currículos de las enseñanzas obligatorias que se olvidan de la esencia de la lengua y de nuestra cultura, prescinden de locuciones o expresiones que resumen el conocimiento popular.
Mientras que las colocaciones léxicas se expanden a la velocidad de la luz, fruto de la omnipresencia de Internet y de los medios de comunicación audiovisual en nuestras vidas, los frasemas van poco a poco desapareciendo de nuestras vidas.
Sólo los investigadores, los estudiosos de las lenguas se ocupan de esas expresiones tradicionales que se desvanecen del mapa de los hablantes.
Profesores y periodistas que son los que marcan las modas y las tendencias o desconocen esas locuciones populares o sencillamente no les interesan.
Lingüistas como Polguère insisten en que el empleo de frasemas cohesiona nuestro discurso, le da valor y es muestra de una riqueza léxica necesaria.
Las colocaciones aumentan fruto de su “importación”, casi siempre en forma de anglicismos que aunque algunos se echan las manos a la cabeza y se escandalizan pensando que contaminan nuestra lengua, nuestra opinión es que son parte central del sistema de la lengua.
Las colocaciones existen sin que tengamos conciencia formal de su trascendencia y que contribuyen por otra vía distinta al valor de una lengua.
Colocaciones y locuciones coexisten sin que veamos una frontera clara entre ellas, sino la aparición de las primeras y el olvido de las segundas. Si nos referimos a su significado casi siempre opaco en las locuciones y bastante transparente en las colocaciones, la distancia que las separa es enorme, pero no siempre en nuestro afán de encasillarlas en uno u otro grupo, es tarea fácil.
Siempre que podemos y si viene a cuento, analizamos algunas locuciones tradicionales para que no caigan en saco roto.
La metáfora extiende sus significados y, en algunos supuestos, el cambio es tan grande que el último sentido metafórico producido se encuentra muy separado del original.
La lengua francesa es proclive a producir colocaciones y expresiones en las que la parte sustancial es la referencia a un animal sea vertebrado, invertebrado o anfibio como nuestros políticos.
Nuestro idioma cervantino le cuesta producir estas combinaciones fijas o semifijas con animales, no sabemos si será porque los galos tienen a sus políticos en una consideración mejor o porque los animales a los que aludimos se posicionan en un lugar preferente sobre la que pende la clase que nos desgobierna.
Viene al caso porque el proceso electoral, nosotros lo calificamos como “sorteo electoral”, se avecina y los candidatos a lo que sea, se esfuerzan en abrir sus baúles para desempolvar las ofertas que se esconden en esos contenedores de trastos viejos e inútiles.
Cabeza de chorlito:
Les viene al pelo a los participantes en el próximo sorteo, sin que se me ofenda el pobre pájaro por la comparación.
El chorlito es un pájaro según el RAE de “aspecto compacto”. Tiene fama de tener escasa materia gris entre su cerebro y el pico que según los editores de la Nueva Gramática, es corto y robusto.
Nos remitimos al diccionario, muy técnico y científico, para comprobar el pelaje de estas aves que parece que habitan las costas y fabrican sus nidos en el suelo.
Cabeza de chorlito la califica como “nombre común coloquial” y la define como “persona ligera y de poco juicio”.
Justo lo que conviene a los participantes del proceso que se nos echa encima.
Desconocemos el cómo y el por qué de atribuir a esta locución “nombre común coloquial”. Es uno de los misterios de este DRAE y de esta RAE preocupada en cortar enlaces con los locutores.
En un próximo trabajo y motivado por la cita que aludimos, estudiaremos con detenimiento colocaciones con “cabeza” y “pájaro” ya que vienen a cuento.
Hoy vamos a verificar en los corpus CREA y CORDE los usos de cabeza de chorlito y cabeza de pájaro y la que nos proporciona el DRAE “cabeza a pájaros”.
Esta última tiene 9 casos en el Corde todos ellos entre 1861 y 1897 sin que exista constancia de su empleo en otras fechas.
Los mismos casos, nueve, aparecen en el CREA
Para cabeza de chorlito el CORDE, ocho casos, entre 1805 y 1958.
Y el CREA, 16 casos
Cabeza de pájaro produce 8 casos en el Corde y 5 en el CREA.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. [diecisiete de octubre de 2011]
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CREA) [en línea]. Corpus de referencia del español actual. [diecisiete de octubre de 2011]

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