Español en América

abril 10, 2012

Caerse de un guindo

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 4:31 pm

Los frasemas son nuestra razón de ser y nuestra pasión por la lengua.
Nuestro espacio fraseológico lo dedicamos a una locución verbal que el DRAE califica como del registro coloquial pero que dado su empleo frecuente y casi abusivo pertenece al formal y clásico de la lengua.
No en vano la economía española cuenta con una nueve especie arbórea denominada “guindos” de uso plural y constituido en bosque por la incontinencia de la información
Si la lengua con humor entra, la fraseología merece una seriedad y formalismo que tenemos que cumplir.
El DRAE menciona al “guindo” que combinado con “caerse” forma esa locución “caerse del guindo” o “caerse de un guindo”.
Nosotros la empleamos en su última composición, caerse de un guindo que el diccionario oficial define como “caerse del nido”.
Por supuesto que la locución posee un significado no composicional y otro libre en el que alguien –sin precisar- se cae de ese árbol cuyo parecido con el cerezo es sorprendente.
Si nos referimos a la locución de marras su definición académica es doble: “enterarse de algo obvio”, que es el significado habitual y la segunda acepción locucional “mostrar ignorancia de algo muy conocido o pecar de inocente y crédulo”.
La lexicografía española o al menos los autores de este DRAE acostumbran a definir las acepciones del diccionario con otras locuciones o en el caso de verbos con otros sinónimos.
Lo habitual en diccionarios es definir los lemas de la manera más sencilla y exhaustiva posible sin que quepan dudas sobre lo definido.
Por supuesto no se debe incluir la palabra definida en la definición.
Nuestro modelo de diccionario es el DEC, Diccionario Explicativo y Combinatorio del francés editado por la facultad de Traducción de la universidad de Montréal y cuyo autor es Igor Mel’cuk.
En fecha reciente, el 14 de marzo pasado el director de la Academia manifestaba al diario Abc que “el diccionario no tiene que ser correcto políticamente, sino correctamente descriptivo”.
Antes decía algo sorprendente: “La gramática en la lengua no se puede tocar, porque describe las lenguas, y eso no depende de la Academia; otra cosa es el diccionario, que con el paso del tiempo se ha ido marcando”.
Vamos amigo Blecua, confunde gramática con léxico. Léase alguno de los trabajos de la OLST para percibir que es el léxico el que describe la lengua…
Entendemos el marcaje férreo que le hacen a Messi pero el del diccionario es una nueva táctica no sabemos si de Mou o de la Academia…
El DRAE es un engendro infumable que tiene dos enormes virtudes: es gratuito y se puede consultar en línea.
Del resto es mejor no hablar porque carece de una sola mención a las colocaciones léxicas parte central del sistema de la lengua.
Nos tiene que aclarar Blecua que entiende por “correctamente descriptivo” cuando se refiere al diccionario porque ni es correcto ni descriptivo.
La misión editora de la Academia en cuanto a la Nueva Gramática, al parecer éxito de ventas, no se corresponde con el escaso empeño en remediar la mala imagen que produce un diccionario construido sin ningún criterio homogéneo.
En la lingüística aplicada actual el léxico y su combinatoria prevalecen sobre la gramática sin que Blecua y su reunión de amigos se hayan enterado.
La OLST de la Universidad de Montréal y los creadores de la Teoría Significado-Texto, Mel’cuk y Polguère se esfuerzan en definir criterios sólidos y científicos para la edición de diccionarios.
El DEC su diccionario estrella se deriva de la LEC o Lexicología Explicativa y Combinatoria base del mismo.
Mel’cuk destaca al léxico como “el corazón de la lingüística teórica”.
Sus dos principios de base son “explicativo”: el significado se descompone según criterios de rigor y
“combinatorio” la sintaxis y las restricciones léxicas son descritas de forma exhaustiva.
Si comparamos el DEC y el DRAE veremos que el primero produce unos significados perfectos y la combinación completa de la combinatoria sean locuciones y colocaciones por medio de su invento original, las funciones léxicas.
El DRAE se olvida de las colocaciones léxicas por completo como si el concepto no existiera en lexicografía o quizás porque es más fácil construir un diccionario sin mencionarlas.
En nuestros trabajos publicados describimos las funciones léxicas que modelizan esa parte central de la lengua que son las colocaciones.
Por algo, Margarita Alonso Ramos califica este blog como el de “las colocaciones”.

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