Español en América

junio 3, 2012

Echar una mano

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 4:26 pm

Una buena parte de los periodistas y traductores del Wall Street Journal no se han enterado de la existencia de las colocaciones léxicas.
Nuestros lectores que se encuentran informados de las características de las unidades léxicas y que puedan comprobar los usos de estas combinaciones restringidas de la lengua y, por supuesto, también, de las locuciones o expresiones del español mediante la verificación en los corpus de la Academia.
Nuestra denigrada RAE posee dos joyas lingüísticas en forma de corpus, el CORDE o corpus del Español “antiguo” que empieza en los albores de la lengua y finaliza en 1976 y el CREA o corpus “nuevo” que va desde esa fecha hasta el 2004.
Nuestros detractores matizan que el CREA llega hasta el 2008, pero o somos ciegos o tuertos o no sabemos leer o interpretar estos documentos, pero no alcanzamos a leer ningún escrito en el CREA que vaya más allá del 2004.
E insistimos que los corpus son una excelente herramienta para verificar usos, comprobar el origen de locuciones o para realizar ejercicios sobre el léxico o infinidad de actividades que se les puedan ocurrir a los docentes.
Sin embargo el encontrarse “anclados” en ese lejanísimo 2004 convierte al CREA en otra antigüedad lingüística.
Si las estructuras gramaticales permanecen en el tiempo y el CORDE es testigo mudo de que el sintagma del siglo de oro permanece inmutable hasta nuestros días, no ocurre lo mismo con el léxico que es inmenso como la vía láctea y una nebulosa de gran magnitud que con su crecimiento imparable nos confunde.
Nuestras víctimas predilectas y fuente de nuestra inspiración que no de nuestra inquina, son por el orden la Fundeu trufada de inquisidores y delatores, el DRAE que no nos suministra la información léxica que necesitamos y este Wall Street Journal que con sus traductores fallidos convierten la lengua española en un simulacro.
Reconocemos que los contenidos “técnicos” de este gran diario digital propiedad del magnate cuestionado y propietario del “News of the world” es intachable e inigualable en su calidad. Los periodistas que escriben a parte de una excelente comunicación en la lengua de Shakespeare, controlan la noticia y su contenido.
Es periodismo de calidad, de altura y cumple esas condiciones inherentes a nuestra profesión: utilidad y divulgación.
Los lectores y más aún en estos tiempos de crisis prolongada en la que los medios escritos y audiovisuales repiten hasta la saciedad conceptos como “relajación cuantitativa” y la “operación twist” que los profanos conocemos gracias a las explicaciones detalladas de los periodistas del Wall Street Journal.
Hoy tres de junio en un artículo de Justin Lahart mal traducido, después de recorrer el “quantitative easing” y alguna noción vital sobre bonos del tesoro americano, tipos de interés a corto y largo plazo, el periodista menciona a la necesidad de que la Reserva Federal, la Fed “de una mano” a los líderes europeos en forma de respaldo global.
El traductor del inglés al español que con toda evidencia no es nativo ni dispone de un diccionario de colocaciones como Dios manda, escribe “darles una mano”.
Nuestros lectores que les cansamos a base de repetir qué es una colocación han comprendido que “darles una mano” no es la combinación adecuada que, por supuesto es “echarles una mano”.
Ni que decir tiene que “darles la mano” es correctísima pero “darles una mano” no lo es, porque existe una restricción léxica que impide que ambas formas se combinen.
Cuando un locutor quiere explicar que la Fed pretende ayudar a los líderes europeos en la resolución de la crisis, y expresar un verbo con “mano”, la elección es sólo posible con “echar”.
Se objetará que la colocación léxica “echar una mano” es caprichosa, incluso alguien apuntará que si se compara con “dar una mano” ésta sería más apropiada… De acuerdo, pero los hablantes hemos elegido “echar una mano”; la repetición ha conseguido que se fijara en la lengua y que se perciba como la combinación correcta para expresar la idea de “ayudar”
Una objeción: explicamos que la combinación explicada es una colocación. Algún lector podrá opinar que se puede considerar “locución”.
Sólo añadimos que la frontera entre colocaciones y locuciones es muchas veces tenue y la polémica está ahí.

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: