Español en América

agosto 4, 2012

Llevar a cabo y de cabo a rabo

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 4:31 pm

El análisis de las expresiones fraseológicas suscita interés sobre todo desde el prisma de su significado.
Los lectores, los escritores o los aficionados a la lengua en sus recorridos por la lectura o la escritura necesitan conocer con precisión la semántica de las locuciones que por definición son combinaciones de la lengua no composicionales y que de la disección de los significados individuales de sus componentes no se deduce el sentido global.
Son composiciones opacas y que, muchas veces la ayuda de diccionarios no resuelve la resolución de su semántica.
Los locutores de las lenguas naturales y de acuerdo con la “variación” de las mismas consiguen innovar y ampliar los significados no sólo de las formas o palabras monolexemáticas sino también de las mismísimas locuciones.
Del estudio de estas expresiones en los corpus del español vemos como muchas de estas combinaciones poseen en diacronía diversos significados.
Nuestra metodología consiste en acudir en primer término al diccionario de la lengua, el DRAE que en un 90% de las ocasiones nos resuelve el problema y en sus diversas acepciones para una locución nos define y aclara su semántica.
La segunda parte es verificar lo que define el DRAE por medio de los dos corpus académicos, el CORDE o viejo y el nuevo o de Referencia, el CREA.
Mencionamos en algunos de nuestros trabajos la idea de “frecuencia intuitiva” que es la que prevén los hablantes que una forma o expresión va a ser más o menos frecuente o que su empleo aumenta o disminuye con el tiempo, es decir que la variación diacrónica del español produce unos aumentos o disminuciones en el uso que se pueden anticipar antes de la comprobación en los corpus.
Nuestra modesta intuición nos lleva a formular que mientras las colocaciones léxicas o composiciones de la lengua más o menos transparentes tienden a incrementarse, las locuciones opacas disminuyen.
La propiedad de la composicionalidad y, en el caso de las combinaciones opacas o no composicionales es posible que produzcan un efecto sobre los locutores en el sentido de que al no comprender su significado las apartan del lenguaje escrito y sobre todo oral.
Opinamos que las locuciones hay que estudiarlas en clase de primaria, secundaria, bachillerato y, por supuesto en las Filologías en las universidades.
Lo cierto es que el léxico y su combinatoria no son plato de gusto de los currículos oficiales y en el caso de muchas universidades el interés por estas unidades fraseológicas es muy escaso.
Nosotros las identificamos como parte sustancial del conocimiento no sólo lingüístico sino también cultural.
Forman parte de nuestro acervo y las combinaciones restringidas de la lengua deben enseñarse en las clases de español lengua materna y lengua extranjera,
Mencionamos las locuciones o expresiones como parte de la cultura y de la esencia de un pueblo, en oposición a las colocaciones léxicas bastante transparentes a las que dedicamos amplios espacios en estos trabajos.
Nuestra idea y sentir sobre las colocaciones difiere en gran medida de nuestro concepto sobre las locuciones. Mientras que estas pertenecen a la cultura, las primeras son fruto de la repetición en el empleo por los locutores y en los medios.
Su contenido cultural es escaso pero desde la óptica de la necesidad de conocer su significado y en qué contextos se deben o se pueden usar, explicamos que es precisa su enseñanza.

Llevar a cabo:
También en estas páginas sostenemos que la frontera entre colocaciones y locuciones en muchas ocasiones es tenue. Es una nebulosa difícil de separar y clasificar.
Los humanos somos partidarios de tipologías y clasificaciones, de meter a cada uno o a cada uno en un saco y ponerles etiquetas.
Con las locuciones y sus hermanas menores las colocaciones no siempre es posible meterlas en la misma caja.
Llevar a cabo, en principio es una locución verbal, así la califica el DRAE y en su semántica coincidimos: “ejecutar” o “concluir” algo.

Cabo:
Es un sustantivo masculino al que el DRAE le adjudica nada menos que veintitantas acepciones; las más usuales son el cabo de la “marinería” que es en términos vulgares una “cuerda”. Otra acepción usual es el extremo de algo.
Cabo combinado con otras formas produce múltiples colocaciones y locuciones.
La mayor parte de ellas en “vías de extinción”.

Atar cabos:
Es una locución verbal que significa completar un jeroglífico o reunir datos para sacar un resultado.
En el CREA para “atar cabos”, 40 casos y en CORDE 17.

De cabo a rabo:
Es locución adverbial que se define como “de principio a fin”.
En CORDE 50 concordancias y en CREA, 104.

Al cabo de:
Al cabo de un rato terminamos el trabajo: después de un rato finalizamos la tarea.
Es locución preposicional.
En CREA 2737 casos y en CORDE 5.385.
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. [cuatro de agosto de 2012]
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CREA) [en línea]. Corpus de referencia del español actual. [cuatro de agosto de 2012]

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