Español en América

enero 22, 2013

Comunicación como eje de la enseñanza de lenguas maternas y segundas

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 6:57 pm

Tareas comunicativas

Desde que a Hymes se le iluminó el cerebro con la feliz idea del enfoque comunicativo en 1972 la enseñanza de segundas lenguas ha girado alrededor de la brillante idea de que la lengua cumple ante y sobre todo una función comunicadora.
Los especialistas en el campo de las L2 han puesto por delante las estrategias de enseñanza apoyadas en el aspecto comunicativo.
Sorprende como este “enfoque” no se haya trasladado a las lenguas maternas que se ven huérfanas de la central idea de que la lengua es algo más allá del saber lingüístico.

Los autores de currículos y manuales divergen en sus apreciaciones y siguen insistiendo en la lengua como materia objeto del conocimiento y si este es gramatical, pues mejor todavía.
El resultado está a la vista y las consecuencias de convivir con el fracaso escolar es el precio que pagamos por no entender el funcionamiento de la lengua.
Cuando en el origen de los tiempos poco a poco surgieron las primeras lenguas, nuestros ancestros buscaron a través del habla una forma de comunicarse. Es el objetivo prioritario y único que quedó desvirtuado por el afán del hombre de intentar modelizar todo tipo de fenómenos.
La modelización de la lengua, en principio se denominó Gramática y consiste en un conjunto de reglas finitas (unos pocos cientos) que combinan o ayudan a combinar el léxico que es una masa ingente, infinita y en constante crecimiento.

La búsqueda de metodologías es otra tarea complicada si a la dificultad de conseguirlas en el caso de las lenguas maternas o segundas se añade el desconocimiento sobre su significado terminológico.
La clave del diseño de una metodología específica, por ejemplo, para resolver el “fracaso escolar” vendría de la mano de un correcto diseño del problema.
Se trata de definir a priori los objetivos de la metodología y que los objetivos a conseguir coincidan con el diagnóstico inicial. No podemos equivocarnos ni en el diagnóstico ni en los objetivos. Ni por supuesto, en el diseño.

Si creemos que la causa del fracaso escolar es la falta de “comprensión lectora”, la finalidad de nuestra metodología será el aumento de las unidades del léxico.
Definido el objetivo habrá que sentar las bases donde apoyaremos el recorrido del diseño para lograr alcanzar esos objetivos “predefinidos”.
Lo que calificamos como “bases” son los principios que sustentarán el recorrido metodológico que como parece evidente será una serie de actividades o tareas encadenadas para alcanzar el fin predeterminado.
Tendremos, además que buscar o poner a disposición de docentes y alumnos unas “herramientas”, digitales o no, para que se pueda llevar a buen puerto la metodología.
Objetivos o fines, bases de inicio, herramientas y actividades encadenadas son las ideas que sustentan el edificio de una “metodología”.

Por supuesto que en la era digital acudiremos a las numerosas herramientas que la informática e Internet nos ponen a nuestra disposición: ordenadores, programas adecuados y sencillos de empleo, acceso a Internet, diccionarios monolingües y plurilingües, traductores, enlaces a Corpus existentes y a diarios digitales; sin contar con otras ayudas como son los vídeos, los podcast, las canciones, los blogs y un amplio etcétera de recursos de los que ni podemos ni debemos prescindir.
Los docentes acostumbramos a utilizar con preferencia ciertas tareas o actividades que a través de los años comprobamos que funcionan y que cuando alguien nos propone una nueva metodología pensamos que su utilización está fuera de lugar.
Los diseñadores de metodologías para la enseñanza de lenguas maternas o extranjeras incluyen en sus diseños la posibilidad de incorporar “esas” actividades que han demostrado su funcionamiento.

Entre los medios que los especialistas pueden incluir en sus metodologías el concepto de Corpus es una alternativa a los manuales o libros de texto sobre todo en los niveles a partir de un B1 en el caso de lenguas segundas y en cualquier proceso que implique a las maternas ya que se supone a los hablantes nativos un control de la propia lengua superior al B1.
Uno de los requerimientos –la base- de la enseñanza de lenguas es la autenticidad requisito ineludible para no equivocarnos y que los especialistas señalan como el más importante.

Siempre hablamos de una concepción de la lengua como función comunicadora y esta idea requiere del principio de autenticidad.
Al hilo de la autenticidad, esta necesidad viene acompañada de la necesaria utilidad de los textos.
En el caso de las lenguas los que solicitan un curso de “lengua española” necesitan con urgencia resultados urgentes o rápidos.
Los textos o muestras de lengua que empleamos a parte de ser auténticos deben mostrar una utilidad por su contenido “cognitivo”.

Resulta evidente pero los diseñadores de currículos y metodologías pocas o ninguna vez tienen en cuenta el contenido “cognitivo” de una “muestra de lengua”.
Si además consideramos después de la “lengua comunicación”, la “lengua con contenido cognitivo”, al final tenemos la “lengua con su saber lingüístico”.
En definitiva que si en el diseño metodológico escogemos textos o “corpus” como conjuntos o contenedores de textos considerados como muestras de lengua auténticos, actuales y útiles veremos que esos libros en formato digital que denominaremos “corpus” son portadores de unos valores o contenidos muy aprovechables y de tres tipos diferentes:

Contenido comunicativo
Contenido cognitivo (sobre un tema como puede ser la gastronomía, el vino, la moda o el futbol) y
Contenido lingüístico (gramatical y léxico)

Los Corpus cumplen en función de su extracción y con unos criterios apropiados previos los requerimientos del enfoque comunicativo y son una herramienta digital en su formato electrónico fácil de construir, utilizar y a partir de ellos pueden centrarse infinitas actividades que para que podamos calificarlas como “metodología” tendremos que diseñar un orden o recorrido.
En matemáticas la propiedad conmutativa permite alterar el orden de los factores al ser los procesos matemáticas cuantificables. En el caso de las lenguas al ser los procesos discretos o sea no medibles, el orden SÍ influye en el resultado final.

La enorme ventaja de los corpus es que convenientemente extraídos o construidos para el “español lengua materna” desde el punto de vista metodológico puede servir para la enseñanza del “español lengua extranjera” y la ambivalencia nos beneficia al poder utilizar un mismo corpus para dos procesos diferentes.
Desde el punto de vista abstracto la enseñanza comunicativa de la lengua española y orientando la metodología a conseguir mejorar las competencias o capacidades comunicativas de los dos tipos de hablantes nativos y no nativos la finalidad predeterminada coincide y es, en concreto, la mejora del vocabulario como medio de conseguir la comprensión lectora.

Mañana seguiremos con los detalles “metodológicos” que nos permitirán poner a punto la “maquinaria”.

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