Español en América

marzo 14, 2013

Léxico, diccionarios, lectura y escritura

Filed under: Lengua española — Mercedes @ 6:26 pm

Al hilo del último post y para centrar las clases de lengua alrededor del léxico no por necesidad curricular sino porque la enseñanza del léxico es la parte fundamental del conocimiento lingüístico, nos ponemos manos a la obra.
Los lingüistas –su inmensa mayoría- dividen el conocimiento lingüístico entre léxico y gramática por razones evidentes.
Las IO (instrucciones oficiales) francesas cuando mencionan el conocimiento lingüístico añaden la Ortografía.
Siendo pieza fundamental ya no en el conocimiento de la lengua sino más bien en su expresión escrita, la Ortografía para nosotros NO es tan fundamental como el léxico.

Si tuviéramos que efectuar una clasificación de la lengua podríamos en cabeza el léxico, seguido de la gramática y al final de la etapa, la Ortografía.
Las IO francesas establecen como esencial la prioridad del léxico sobre los demás componentes y organizan su enseñanza como prioritaria.
En los países de lengua española el léxico es el patito feo, el gran olvidado por docentes y autores de currículos y así nos luce el pelo.

En varios diarios españoles del 14 de marzo se publican unos resultados sobre las oposiciones al cuerpo de maestros de Madrid donde se comprueban las innumerables faltas ortográficas y el escaso vocabulario de los futuros maestros.
No sólo su léxico es pobre sino que la confusión sobre su significado es habitual. Lo mezclamos con otras declaraciones del vicedirector de la RAE sobre la redacción en clases tanto de secundaria como universitaria en las que se pone de manifiesto la incapacidad de los alumnos en escribir redacciones imperando vocabularios ramplones, repeticiones constantes e infinidad de errores ortográficos.

El origen del problema es la escasez del léxico al que se dedican escasos esfuerzos y el consenso en la enseñanza es que se aprende por impregnación.

Nuestra opinión difiere en gran medida de esa falsa y ridícula metodología e ideas preconcebidas de que el léxico se aprende hablando, tomando cañas con los amigos, asistiendo al fútbol y a botellones.
Si la lectura es recomendable sin embargo NO es suficiente por muchas razones. Recomendamos el escrito de R. P. Carver en el Journal of Reading Behavior en el que demuestra que sólo un dos por ciento de léxico desconocido induce a los alumnos a considerar el texto como difícil y produciéndose un rechazo y muchas veces su abandono.
La lectura se debe realizar con una metodología específica cuya finalidad sea la ampliación del léxico y no únicamente el monolexemático sino las unidades de la lengua multilexemáticas y sobre todo las que están sujetas a restricciones como las colocaciones o las locuciones.

De la misma manera que Carver, R. P. indica los diferentes niveles de textos desde uno de escasa dificultad en el que nada se puede aprender y otro estimado muy difícil en el que si la dificultad supera a ese dos por ciento de unidades de vocabulario complicadas y que provocan su abandono se verá que la tarea de la lectura y de la elección de textos no es algo sencillo: los alumnos NO aprenderán nuevo vocabulario con lecturas fáciles y si sobrepasan el umbral de ese mítico dos por ciento abandonarán los textos.
Dentro de nuestra intención comunicativa de enseñanza de la lengua –materna o segunda- al establecer una metodología adecuada la lectura asistida es parte esencial pero incorporaremos la escritura y la expresión oral.
En varios artículos publicados con ocasión de la edición de un libro (no lo recomendamos) de un insigne académico se incidía sobre la escasez de vocabulario, de la mala ortografía y de la incapacidad de los estudiantes a la hora de redactar trabajos o evaluaciones.

Una de las afirmaciones que nos llamó la atención es que mientras más se escribe peor es el resultado; es decir que en esta era de los correos electrónicos, los WhatApps, los tuits y otros medios de escritura y donde se escribe en cantidades ingentes, la calidad o nivel de la escritura es ínfima.

Cómo aprender léxico
El aprendizaje debe ser reflexivo o por lo menos intentarlo. NO hay que aprender listas de palabras interminables aunque es lo que hacen y recomiendan los manuales.
Nuestra metodología léxica la organizamos a la enseñanza de unidades plurilexemáticas como locuciones y colocaciones.
NO es un capricho sino la propia estructura del cerebro que se organiza como indica Paradis, M. en redes neuronales frecuentes.
Las formas unilexemáticas se encuentran en el cerebro en una gigantesca red de formas y significados y la manera de anclar las unidades léxicas en lo ya existente es buscando palabras ya depositadas mediante combinaciones de dos o más palabras.
En el caso de las locuciones su contenido cultural nos obliga a incluirlas también en las clases de lenguas extranjeras como parte esencial de las culturas y tradiciones de nuestros pueblos.

Las combinaciones restringidas
El maestro del léxico, Alain Polguère, recomienda a maestros y docentes de lenguas una exhaustiva formación en lexicografía orientada a la explicación del funcionamiento del sistema de la lengua.
El léxico para Polguère es el centro del conocimiento lingüístico y el eje de la enseñanza de la lengua en su enfoque comunicativo.
Conocemos las dificultades de la lengua sobre todo su irregularidad que pocas veces es razonada y se puede justificar pero, además, el léxico es aún más irregular y no siempre su combinatoria obedece a causas previsibles.
Por lo anterior es necesario enseñar vocabulario de una manera a ser posible, razonada.

¿Por qué se dice me vuelvo loco? En algunos casos podemos disponer respuestas pero en otras ocasiones NO hay solución. Idiotismos como “a pies juntillas” o “a ojos vistas” carecen de explicación y son combinaciones de la lengua que NO corresponden con la corrección gramatical.
La única explicación que produce Polguère es el USO. La repetición lo explica casi todo: a base de emplear y repetir una y otra vez una combinación, ésta se consolida, se lexicaliza y se convierte en un todo con un significado que puede ser o no composicional.
La composicionalidad es una de las reglas a explicar en el aula y consiste en la característica que tienen las combinaciones libres, por ejemplo AB de que al sumarlas su significado se conserva.

Si es una locución el significado de la combinación AB no será la suma de los significados de A y B sino otro que puede ser muy diferente.
En una combinación AB en la que el significado se conserva en gran parte pero no es con exactitud la suma de sus componentes es una colocación léxica.
En este Blog que nos califican como de las colocaciones disponen nuestros lectores de infinidad de post donde tratamos con exhaustividad la tipología de las colocaciones léxicas.

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