Español en América

julio 24, 2016

A la virulé y chupa

Filed under: Humor y lengua,Lengua española — Mercedes @ 11:49 am
Tags: , ,

La lengua española posee miles de expresiones curiosas muchas de ellas procedentes de otras lenguas como es esta locución adjetival de escaso uso en el lenguaje escrito y muy específica del español peninsular sin que tenga constancia de su empleo americano.
Sin embargo, en el lenguaje oral es, desde mi humilde parecer, más utilizada que en el escrito.

El diccionario DRAE no incluye virulé sino a la virulé, calificando a esta combinación como locución adjetival.
Siempre que damos el significado de una locución en esta página, explicamos dos conceptos fundamentales.
El primero es la no composicionalidad de las locuciones y la perfecta sinonimia entre locución y expresión.
El diccionario académico no lo tiene nada claro ninguno de los dos conceptos y mucho menos el significado de colocación léxica del que ignora su existencia.

Si el DRAE se arma un lío y no nos aclara que locuciones y expresiones son lo mismo, tampoco nos explica el principio de composicionalidad donde la suma o composición de dos formas o palabras, si conserva sus significados individuales, se considera una combinación libre de la lengua. En el caso contrario cuando se pierde el significado y la combinación de las dos palabras no coincide ni se parece al de sus componentes, nos encontramos con una locución o expresión: el principio de composicionalidad falla y la expresión no es composicional.

Vayamos a nuestra expresión a la virulé y la analizamos siempre siguiendo un método (no metodología) que es acudir en primera instancia al diccionario DRAE y comprobar si su significado coincide con la idea que tenemos a priori de la locución de marras y luego verificamos los significados en los corpus en línea de la Academia, Crea y Corde al que se ha incorporado en fecha reciente el CORDES SIGLO XXI que, siempre en nuestro humilde parecer es el mejor al ser el más actual y corresponder con el lenguaje escrito y hablado de HOY.

El DRAE nos propone en directo la locución a la virulé calificándola como adjetival y dando como origen de virulé la combinación francesa bas roulé cuya traducción es media enrollada. Parece ser que a principios del siglo XIX la moda tanto masculina como femenina era llevar las medias enrolladas. De ahí viene el virulé. Si tengo que decir la verdad – y no hay más remedio -, quizás influenciados por el francés, hubiera escrito birulé con b de burro, ya que nunca había visto escrita la palabra virulé.

Pues el DRAE nos indica después de señalar su origen galo, el carácter adjetival como expresión y sus significados designándolos, en primer término como desordenado y en segundo como estropeado y poniendo el ejemplo que siempre mantenemos: le pusieron un ojo a la virulé.

En mi subconsciente la expresión se acerca más al ojo caído o medio cerrado por diversas razones y no tanto al ojo morado producido el hematoma por un puñetazo.
Lo cierto es que el ojo a la virulé revela una circunstancia anómala en un ojo y en el lenguaje oral la expresión se vuelve burlesca en cierto modo.

Si verificamos el uso en los corpus, en primer lugar en el viejo CORDE, la primera y última vez que aparece es en 1825 fecha en la que Leandro Fernández Moratín la escribe en su obra “Discurso preliminar” con el significado de medias a la virulé manifestando su verdadero origen afrancesado.
En las siguientes y escasas apariciones de esta expresión, en el CREA, con tres casos, ya aparece el ojo a la virulé y en el CORPES SIGLO XXI (http://web.frl.es/CORPES/view/inicioExterno.view ) disponemos de seis casos, cinco de ellos del ojo a la virulé y uno de ellos culo a la virulé

En nuestra visita al CORDE y, en concreto al acceder al texto de Moratín comprobamos una palabra-forma muy actual en el español peninsular, chupa para designar la prenda tan usada por los jóvenes calificada también como cazadora o incluso, más moderna, como sudadera.
Pues bien chupa es mucho más frecuente que virulé y aparece en el CORDE en 556 casos, en el CREA en 268 y en CORPES SIGLO XXI en 245.
Prevenir a nuestros lectores que algunos de los casos de chupa se refieren a la tercera persona de indicativo del verbo chupar… por lo que no todos son esa prenda tan antigua y tan moderna y con el curioso calificativo de chupa.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. [24 de julio de 2016]
REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CREA) [en línea]. Corpus de referencia del español actual. [24 de julio de 2016]

Anuncios

junio 8, 2016

Dar buena cuenta

Filed under: Humor y lengua,Política ficción — Mercedes @ 5:43 pm
Tags: ,

El diario digital de información financiera El Economista publica un artículo http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/7620486/06/16/La-competitividad-clave-para-nuestro-futuro.html   del presidente español, Mariano Rajoy, en el que describe la fantástica gestión de sus cuatro últimos años de gobierno. Podemos estar o no de acuerdo con su actuación que el mismo describe en un ejercicio de egolatría.
No dudamos que en el desierto intelectual de España, Rajoy es un activo único, lo mejor que tenemos y, por supuesto, que él es el primero en creérselo.

Si su gestión de la deuda pública, el gasto incontenible y desbocado se encuentra al mismo nivel que sus artículos podemos decir que el último apague la luz. Que vengan Ciudadanos, el PSOE o incluso Podemos que a ese tenor es difícil hacerlo peor.

Los comentarios suelen ser más divertidos que la enjundia aburrida del autor. Uno de los críticos se refería a que el artículo podría estar escrito por un becario. A los pobres los desdeña todo el mundo, pero, en este caso no se merecen ser autores de este desaguisado.

La soberbia de Rajoy, un excelente activo español, le hace escribir sus artículos. Hecha la introducción, vayamos al grano.
Llama la atención el extraño empleo de las locuciones:

<Porque el hecho de que hayamos podido recuperar ya un millón y medio de los empleos que se perdieron en la larga travesía de la crisis económica da buena cuenta de la velocidad de crucero a la que hemos creado empleo en los dos últimos años. Pero aún no es suficiente>.

Rajoy interpreta la locución verbal <dar buena cuenta> como mostrar, exhibir o enseñar cuando significa más o menos lo contrario: dar por terminado, acabado o si hablamos de comida, la consumición total de esta.

Rajoy, pensará que nuestra humilde opinión no se encuentra a su altura. Por eso acudimos al DRAE que nos presenta su definición y una única acepción:

http://dle.rae.es/?id=BaAYElz

dar buena cuenta
1. loc. verb. Dar fin a algo o consumirlo. Dio buena cuenta de la comida.

Nuestro diccionario oficial no es ni mucho menos perfecto – como Rajoy – por esta razón solemos consultar los también académicos corpus CREA, CORDE y CORPES siglo XXI en los que aparecen de forma mayoritaria la interpretación del diccionario DRAE.

En nuestro blog, dedicado al léxico y su combinatoria escribíamos el 23 de agosto de 2012:
“Dar cuenta y darse cuenta” explicábamos estas locuciones:

https://espanolenamerica.wordpress.com/2012/08/23/dar-cuenta-y-darse-cuenta/ ,

agradecemos a Rajoy su inestimable ayuda en completar el trabajo con la locución dar buena cuenta.

Nos preocupa la salud económica de España, y es alarmante que Rajoy nos amenace con esa lapidaria frase: <Aún no es suficiente.> ¿Piensa sumirnos en más recortes, paro?

Con independencia de la posibilidad tangible de una larga caminata entre tinieblas, las incongruencias del estilo inconfundible de Rajoy nos permite aseverar que, además, es racista: la inmensa mayoría de políticos y gobernantes cuando se ponen a ejercer el duro y viejo oficio de escribano y conscientes de sus limitaciones, acuden a los servicios de un negro literario.
Rajoy, seguro de sí mismo, ególatra, prefiere dar buena cuenta de los negros y ni corto ni perezoso nos ofrece la calidad de su prosa.

Pero si las locuciones no son lo suyo, el texto ofrece muestras de su incapacidad de superar la reválida de primaria, en lo referente a la prueba de lengua española:

><A los españoles se les presenta el 26 de junio dos alternativas diametralmente opuestas de política económica. Cualquier zote vería la necesidad de añadir una ene en el verbo presenta.

Las reglas tácitas de la buena escritura en español nos prohíben los adverbios en <mente> y más aún cuando estos son de dimensión superlativa como <ampliamente>, <afortunadamente>, <definitivamente>, <diametralmente>, <simultáneamente>, <prácticamente> o <singularmente> que repite sin dar descanso al lector..

Vayamos por partes:
En qué quedamos, ¿hemos conseguido… que me encontré…?

Sea consecuente, aunque sólo sea desde el prisma de la escritura: si hemos conseguido…. También habrá que poner nos encontramos… ¿Siempre le traiciona su ego?
Si su forma de escribir no se corresponde con su cargo de Presidente de Gobierno la estructura del texto tampoco es coherente. Rajoy empieza su perorata:

<Si dirigirse a los lectores de un diario como el Economista es siempre un privilegio, hacerlo con motivo de su décimo aniversario es una gran satisfacción. El impulso emprendedor que caracterizó a los fundadores de este medio hoy se ve ampliamente reconocido en esta celebración.


Es un referente de la prensa económica y, singularmente, en su ámbito digital. Es además una oportunidad para poder explicar lo mucho que los españoles hemos conseguido, y lo mucho que aún nos queda por hacer.>

La frase en negrita debería, señor presidente haberla colocado en el párrafo anterior, porque hace alusión al diario ElEconomista.

junio 13, 2014

Descafeinado de máquina corto de leche

Filed under: Humor y lengua — Mercedes @ 4:09 pm
Tags: , , ,

 

Por un día y, sin que sirva de precedente vamos a estudiar desde el prisma del léxico y en concreto de sus locuciones y colocaciones las especificidades del lenguaje de las cafeterías y, en concreto de las españolas.
Si ustedes viajan por España les conviene conservar este trabajo y verán que lo escrito es cierto.
Cuando un empresario del sector de hostelería solicita nuevo personal exige a sus futuros empleados un máster en conocimiento cognitivo.
No conocemos la razón pero de la misma forma que no se ponen de acuerdo en cuanto a si quieren monarquía o república o si van a estudiar euskera o catalán -dos lenguas globales que, incluso el Instituto Cervantes promueve a lo largo y ancho del universo- mucho menos se ponen de acuerdo a la hora de pedir un café.
Lo sorprendente no es que pidan lo que les provoque -empleando un vocabulario venezolano- sino que aunque el camarero o la camarera están al borde del infarto, consiguen volver a la mesa y venir con el pedido exacto y, además no se equivocan con lo que cada una ha pedido.
Vayamos con el léxico específico de las cafeterías españolas.
Quiero un café con leche con leche fría
El siguiente prefiere que el café sea descafeinado pero la leche tiene que estar caliente
Es imposible que la petición a continuación coincida con las anteriores: cortado con una gota de leche fría. Otra variante es que en vez de que la leche esté fría tenga que estar caliente pero una gota no será suficiente y puede que sean dos o incluso tres.
La solicitud nueva es muy especial, el café es descafeinado pero de sobre, y los complementos pueden ser agua, leche, fría o caliente, incluso templada variando las cantidades tanto de uno como del otro ingrediente.
Los cafés pueden ser cortos o largos indicando lo primero que lleva poco del negruzco líquido o mayor cantidad.
Ahora llega otro tipo de decisión: taza o vaso.
Los más elegantes nos inclinamos por la taza que, además puede ser grande de desayuno o pequeña… Pero si usted se inclina por el vaso puede decidirse por uno de reducidas dimensiones o por uno de mayor tamaño que denominamos tabernario.
No, no crean que este post termina aquí pues queda algo central en el café es si, lleva azúcar o si usted se encuentra a régimen la elección correcta es la sacarina…
Un pedido normal puede ser un café descafeinado de sobre con agua y leche caliente con sacarina pero otro perfectamente usual es un café corto de café con leche fría y este comensal no quiere ni azúcar ni cualquier otro endulzante.
¿Comprenden ustedes porqué los españoles no se ponen de acuerdo en casi nada, ni siquiera a la hora de pedir un café?
Y no vamos a entrar en las lenguas cooficiales euskera, catalán y gallego donde además del batiburrillo o caos anterior se añade la posibilidad de expresarse en las anteriores lenguas globales:
Un cafellet si us plau o cafesnia bat. Si no lo entienden el Instituto Cervantes ofrece cursos en estas lenguas para cuando viajen por España…
Los portugueses mucho más inteligentes y prácticos que los hispanos llaman al café con leche “meia de leite” y al café cortado “pingo”. Un “pingo” es una “gota” en el caso del cortado, una gota de leche.

Los brasileiros denominan “pingo” a un dulce de leche.

Gracias por la comprensión, lo necesitaba.

noviembre 15, 2012

Pisando huevos

Filed under: Humor y lengua — Mercedes @ 7:03 pm

Días pasados aburríamos a los lectores a base de la cultura, la autenticidad y otros conceptos centrales de la lingüística que a fuerza de repetirlos cansan. Y si reflexionan un minuto, comprobarán que podemos vivir sin ellos..,.. Son como escribe Polguère “entidades de información”.
Prescindamos de ellas, hagamos un alto en el camino e intentemos poner las gotas de humor al coctel de la vida sin demasiados aditivos porque nos advierten que hoy es el día mundial sin alcohol…
Hay que respetar las prohibiciones, las órdenes, las consignas, si nos dicen que hay que ir en bicicleta pues a montarse encima aunque sea de un burro, ayer fue huelga general que nunca entendemos porque es general y no soldada, pero a pesar de la incongruencia, la seguimos.
Las leyes, los reglamentos y las normas están hechos para incumplirlos, saltárselos a la torera o con pértiga que nos lleva más lejos. Y recuerden las reglas gramaticales, trufadas de excepciones que, además, algún memo se le ocurrió la genialidad de “la excepción confirma la regla”… para qué hablar si la gramática no existe y si no que se lo pregunten a los chinos que no la tienen.
Día sin alcohol, como el día de la madre, el del padre, el de la abuelita (el del abuelito no porque ya ha fallecido) y así sucesivamente.
Cuando las mujeres vamos de compras – a pesar de la crisis – nuestros maridos nos molestan, incordian, dicen que caminamos con lentitud, pisando huevos y, es cierto. Una tarde de compras no se concibe como una olimpiada donde el único record a batir es el que compra más cosas por menos dinero…
Nos obligamos a pisar huevos que no es lo mismo que pisarnos los huevos.
Los huevos sirven para hacer tortillas, francesas, españolas, de ajos o de chorizo ahora que está de moda meter en la cárcel a los políticos.
Si los huevos son plato sabroso y barato también son productores de infinidad de locuciones, la primera que nos viene a la mente es “pisando huevos” para explicar que andamos sin prisas, algo típico de mujeres y que es una filosofía como la siesta consustancial con el alma latina, y la prisa es mala consejera. Y no les pregunten a los trabajadores de Prisa con un ERE a cuestas.

¿Cuándo la Academia de a real va incorporar “ere” al diccionario?
Veremos en los corpus el empleo de “pisando huevos” y ahora eso de “tocar los huevos”.
Aconsejamos los días de invierno, con niebla, frío, humedad y si no tenemos chimenea ir en directo al diccionario. Es un sustituto del fuego, de la tertulia latina, rebosa de gracejo andaluz y nos ahorramos comprar en el quiosco de la esquina la revista de humor que más que hacernos reír nos provoca el llanto.
Abran el DRAE por “huevo”, estamos hablando del DRAE digital; es un diccionario educado, hagan la prueba e introduzcan “huebo” no sale como en otras webs una frase diciéndonos que somos ignorantes o que nos vayamos no sabemos por donde, sino que, con exquisita educación y formalismo nos explica que “la palabra huebo no está registrada en el Diccionario”, nos redirige hacia el “huevo” convencional y veamos su definición central:

1. m. Cuerpo redondeado, de tamaño y dureza variables, que producen las hembras de las aves o de otras especies animales, y que contiene el germen del embrión y las sustancias destinadas a su nutrición durante la incubación.

Estamos de acuerdo en que el “huevo” es masculino, nos gusta polemizar, pero es evidente su género que equivale a “c..es”, sin embargo la exquisita formación de la Academia les impide expresar a “huevo” como sinónimo de “c..es”, enhorabuena a la RAE.
Analicemos la definición: “Cuerpo redondeado, de tamaño y dureza variables…”

Lo de redondeado, vamos a dejarlo, ya que es más ovalado que otra cosa. Lo mismo para la dureza… pero, ¿Por qué no incluir el color, el olor característico al culo de la gallina (o del ave que sea), a esos restos de deposiciones pegadas a la cáscara, o al sabor?

¿Han saboreado ustedes alguna vez la cáscara de un huevo? Suerte que tienen porque si lo hacen, pueden ser también variables…

¿Cuál es el criterio de los lexicógrafos de la RAE al construir su diccionario? Evidentemente el humorístico; el pueblo español y latino necesita en estos momentos de crisis estímulos externos que provoquen la risa y el buen humor.
No, no se trata de aguzar el ingenio para conseguir definiciones científicas, se trata de incluir en las aburridas páginas de un diccionario unas diócesis de humor alegre y fresco.
El diccionario oficial supera con creces a los insignes académicos, infumables y aburridos como Marías, Cebrián y un largo etcétera en el que no incluimos a Vargas Llosa único que merece nuestros ibéricos respetos.

Los franceses no poseen la palabra c..ones vulgar pero usual, mucho más finos que los de esta cara de los Pirineos, los llaman couilles. Al final significan lo mismo pero lo que termina en “ojón” suena ordinario y maleducado aunque su expresividad se equipara con el ingenio.

Si se toman la molestia de acudir al diccionario galo Lexilogos, nuestra envidia y objeto de los deseos para la lengua española, veremos en la entrada couille una serie de locuciones divertidas y que en la fachada sur pirenaica no disponemos:
Casser les couilles que equivaldría a romper los huevos o romper los c… ones; significa, me estas molestando.
A pesar de la perfección gala se olvidan de una trascendental en las lenguas latinas:

Tirer les poils des couilles que es equivalente a « estirar los pelos de los c..ones ».. es la expresión anterior de casser les couilles en grado superlativo.
Tanto en la América española para tocar los cojones a nuestros hermanos del otro lado del charco como de este lado de las aguas las locuciones adquieren diferentes tonos o graduaciones. Lo cierto es que la capacidad ingeniosa de los hablantes nos lleva a formular en cada país o región locuciones derivadas de una original que suponen un legado cultural inmenso.
Propongo a nuestros lectores españolizar la expresión francesa de tirer les poils des couilles… prueben (no a estirar los pelos de los cojones a su pareja…) y a la mejor propuesta le invitaremos a un trago de ron venezolano…. Lo siento, no es posible, hoy es el día sin alcohol, no puede ser, vuelvan mañana que les prometo algo divertido de verdad, se lo aseguro…

junio 4, 2012

La prima se enfría

Filed under: Humor y lengua — Mercedes @ 1:23 pm

Debía estar muy caliente no sabemos si por obra de Rajoy, de Draghi o de la Merkel.
Lo cierto es que los diarios digitales nos deleitan con estos graciosos titulares.
No vamos a meter en nuestro sistema carcelario a los infractores de la lengua sino divertirnos con estas ocurrencias de nuestros colegas periodistas.
Así en “Expansión” del cuatro de marzo y en su portada cambiante, anunciaba que la “prima se enfría”.
Correcta en su totalidad y nada que objetar, sólo que entre mi prima la del riesgo y esta otra calentita nos debatimos entre colocaciones y locuciones financieras, que gracias a la prensa aprendemos una barbaridad.
Sin comerlo ni beberlo nos convertimos en expertos en macroeconomía y opinamos que es mejor el crecimiento que la austeridad.
Creo que en esto de la austeridad no está nadie de acuerdo. La austeridad es la prima mala reñida con el consumismo, la sociedad del bienestar y esas tan cacareadas “conquistas sociales”.
Un amigo periodista de esos avezados en mil batallas y que sabe más que nadie nos comentaba hace unos días que los alemanes y, en concreto la señora Ángela va comentando que es ella quien paga la “fiesta española”. Él muy preciso en esto de la lengua piensa que la fiesta la pagamos nosotros y la Merkel es la que nos presta el dinero.
Conviene matizarlo porque la lengua española es rica y los españoles pobres, una diferencia que conviene también aclarar.
Y en este largo peregrinaje en el camino de la deuda y de la crisis, Alemania cuyo bono a diez años, que ellos denominan con una palabrota “bund” que suena fatal, se cotiza alrededor de 1,20% mientras que el bono de Rayoy, el “bono festivalero” paga nada menos que el 6,50%.
Nuestro periodista veterano nos cuenta como la sesuda señora Ángela toma el dinero al 1,20% y nos lo presta al 6,50%, ¿cómo no va a estar preocupada con el gasto ibérico?
Su dinero está en juego, por eso nos impone restricciones que no léxicas sino monetarias. Que si tenemos que bajar las pensiones, que si no hay dinero para la educación, que si la sanidad y el gasto farmacéutico son elevados, en fin que esta buena señora preocupada por su parné nos dice lo que tenemos que hacer.
¿No se va enfriar la prima si recortamos el gasto farmacéutico? No tenemos dinero ni para pagar aspirinas que por cierto son alemanas y los españoles andamos moqueando por esos mundos sin tener un medicamento que meternos por la nariz y echarnos a la boca.
Se comenta en estos diarios económicos que el gobierno va a poner la edad de jubilación en los 110 años. La Merkel no nos ha mandado el “giro” de este mes y los jubilados españoles van a adelgazar. Apretarse el cinturón. La delgadez y la buena figura cuando se acerca el verano se ponen de moda.
Por cierto que no le vendría nada mal a la alemana perder unos kilitos porque no vemos que el bikini le va a caber y cómo este verano se va a bañar en las frías aguas del Báltico. No le importará demasiado acatarrarse ya que los alemanes tienen euros para pagar sus aspirinas.
Si la señora nos sigue mandando la pasta o plata podremos pagarnos esa cervecita que en Venezuela llamamos “fría”, de lo contrario caminaremos sudorosos hasta refrescarnos en ese charco común a todos los hermanos de ambas orillas.
Suerte que en los países emergentes tienen ustedes esa plata escasa que aquí no se llega a ver y que pueden pagarse las vacaciones sin pedirle nada a Ángela.
Si se fijan estas pequeñas dosis de humor las calificamos como “humor y lengua”; dicen que los periodistas somos atrevidos por nuestra ignorancia pero nunca por nuestra mala fe o perversas intenciones.
Desde estas líneas, y con la humildad que nos caracteriza pedimos perdón a los alemanes por habernos prestado la plata que ya no tenemos, por gastarnos su dinero en sanidad y educación y en esas fantásticas cervezas. Tenemos que agradecerles sus esfuerzos en contribuir a nuestra “fiesta” pero ahora les damos la mala noticia y es que no nos queda ni una locha, ni un ochavo para devolverles su plata.
Haremos como los helenos, la “quita” en nuestro caso a la “ibérica”, nuestros bolsillos vacíos no tienen ni pañuelos usados, sólo los restos de alguna aspirina.
Cuestión de dinero, cuestión de justicia, cuestión de rascarnos los bolsillos, menos cuestión de honor. Nuestra prima caliente ha perdido el honor…

Página siguiente »

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.