Español en América

junio 8, 2016

Dar buena cuenta

Filed under: Humor y lengua,Política ficción — Mercedes @ 5:43 pm
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El diario digital de información financiera El Economista publica un artículo http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/7620486/06/16/La-competitividad-clave-para-nuestro-futuro.html   del presidente español, Mariano Rajoy, en el que describe la fantástica gestión de sus cuatro últimos años de gobierno. Podemos estar o no de acuerdo con su actuación que el mismo describe en un ejercicio de egolatría.
No dudamos que en el desierto intelectual de España, Rajoy es un activo único, lo mejor que tenemos y, por supuesto, que él es el primero en creérselo.

Si su gestión de la deuda pública, el gasto incontenible y desbocado se encuentra al mismo nivel que sus artículos podemos decir que el último apague la luz. Que vengan Ciudadanos, el PSOE o incluso Podemos que a ese tenor es difícil hacerlo peor.

Los comentarios suelen ser más divertidos que la enjundia aburrida del autor. Uno de los críticos se refería a que el artículo podría estar escrito por un becario. A los pobres los desdeña todo el mundo, pero, en este caso no se merecen ser autores de este desaguisado.

La soberbia de Rajoy, un excelente activo español, le hace escribir sus artículos. Hecha la introducción, vayamos al grano.
Llama la atención el extraño empleo de las locuciones:

<Porque el hecho de que hayamos podido recuperar ya un millón y medio de los empleos que se perdieron en la larga travesía de la crisis económica da buena cuenta de la velocidad de crucero a la que hemos creado empleo en los dos últimos años. Pero aún no es suficiente>.

Rajoy interpreta la locución verbal <dar buena cuenta> como mostrar, exhibir o enseñar cuando significa más o menos lo contrario: dar por terminado, acabado o si hablamos de comida, la consumición total de esta.

Rajoy, pensará que nuestra humilde opinión no se encuentra a su altura. Por eso acudimos al DRAE que nos presenta su definición y una única acepción:

http://dle.rae.es/?id=BaAYElz

dar buena cuenta
1. loc. verb. Dar fin a algo o consumirlo. Dio buena cuenta de la comida.

Nuestro diccionario oficial no es ni mucho menos perfecto – como Rajoy – por esta razón solemos consultar los también académicos corpus CREA, CORDE y CORPES siglo XXI en los que aparecen de forma mayoritaria la interpretación del diccionario DRAE.

En nuestro blog, dedicado al léxico y su combinatoria escribíamos el 23 de agosto de 2012:
“Dar cuenta y darse cuenta” explicábamos estas locuciones:

https://espanolenamerica.wordpress.com/2012/08/23/dar-cuenta-y-darse-cuenta/ ,

agradecemos a Rajoy su inestimable ayuda en completar el trabajo con la locución dar buena cuenta.

Nos preocupa la salud económica de España, y es alarmante que Rajoy nos amenace con esa lapidaria frase: <Aún no es suficiente.> ¿Piensa sumirnos en más recortes, paro?

Con independencia de la posibilidad tangible de una larga caminata entre tinieblas, las incongruencias del estilo inconfundible de Rajoy nos permite aseverar que, además, es racista: la inmensa mayoría de políticos y gobernantes cuando se ponen a ejercer el duro y viejo oficio de escribano y conscientes de sus limitaciones, acuden a los servicios de un negro literario.
Rajoy, seguro de sí mismo, ególatra, prefiere dar buena cuenta de los negros y ni corto ni perezoso nos ofrece la calidad de su prosa.

Pero si las locuciones no son lo suyo, el texto ofrece muestras de su incapacidad de superar la reválida de primaria, en lo referente a la prueba de lengua española:

><A los españoles se les presenta el 26 de junio dos alternativas diametralmente opuestas de política económica. Cualquier zote vería la necesidad de añadir una ene en el verbo presenta.

Las reglas tácitas de la buena escritura en español nos prohíben los adverbios en <mente> y más aún cuando estos son de dimensión superlativa como <ampliamente>, <afortunadamente>, <definitivamente>, <diametralmente>, <simultáneamente>, <prácticamente> o <singularmente> que repite sin dar descanso al lector..

Vayamos por partes:
En qué quedamos, ¿hemos conseguido… que me encontré…?

Sea consecuente, aunque sólo sea desde el prisma de la escritura: si hemos conseguido…. También habrá que poner nos encontramos… ¿Siempre le traiciona su ego?
Si su forma de escribir no se corresponde con su cargo de Presidente de Gobierno la estructura del texto tampoco es coherente. Rajoy empieza su perorata:

<Si dirigirse a los lectores de un diario como el Economista es siempre un privilegio, hacerlo con motivo de su décimo aniversario es una gran satisfacción. El impulso emprendedor que caracterizó a los fundadores de este medio hoy se ve ampliamente reconocido en esta celebración.


Es un referente de la prensa económica y, singularmente, en su ámbito digital. Es además una oportunidad para poder explicar lo mucho que los españoles hemos conseguido, y lo mucho que aún nos queda por hacer.>

La frase en negrita debería, señor presidente haberla colocado en el párrafo anterior, porque hace alusión al diario ElEconomista.

febrero 22, 2013

Derechos lingüísticos

Filed under: Política ficción — Mercedes @ 5:07 pm

Principios

• Derecho de los pueblos a decidir por la vía democrática

• Los políticos No tienen derecho a implantar modelos lingüísticos a los ciudadanos sin consulta previa

• Las preguntas de la consulta tienen que ser muy claras

• Es preciso explicar las consecuencias derivadas de la elección de uno u otro modelo lingüístico

Ayer se celebró el día de la Lengua Materna con todos los honores y el reconocimiento a los pueblos a mantener y apoyar sus lenguas propias.
Opiniones sobre el uso de las lenguas y de los derechos de los pueblos a utilizarlas las hay y variadas. Lo que no es habitual es acudir a consultas democráticas o referéndums para preguntar cómo opinan los hablantes sobre sus preferencias, intereses y deseos.
En España en tres comunidades autónomas coexisten dos lenguas, la oficial del estado, el español y otra más que según el contexto son el gallego, el catalán y el euskera.
La importancia de una lengua no se circunscribe al uso en el entorno familiar sino que se extiende a la función pública, al comercio y sobre todo en el ámbito de la enseñanza.

Y es este contexto donde su empleo adquiere tonos políticos en función de quien sea el que dirija el destino de cada comunidad.
A los políticos de cualquier pelaje se les llena la boca de agua cuando explican a sus votantes de que sus decisiones se efectúan con la intención de preservar los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos.
En esa postura se debaten la izquierda y la derecha españolas y los nacionalistas vascos, catalanes o gallegos.
Cada uno intenta arrimar el ascua a su sardina, en especial los nacionalistas que conscientes de que las lenguas unen o separan pretenden establecer la hegemonía de las vernáculas sobre el español.

Los nacionalistas catalanes son la avanzadilla de la posición que pretende el arrinconamiento de la lengua común en su afán de alcanzar la independencia.
Los “soberanistas” catalanes en su camino intentan eliminar la lengua española del panorama educativo como medio de separación.
Su discurso político se basa en los derechos lingüísticos de los alumnos que desean escolarizarse en la lengua común se encuentran salvaguardados.

El objetivo independentista de los nacionalistas que mantienen el derecho de los pueblos a decidir su futuro con el que estamos plenamente de acuerdo.
Entendemos, además, que las lógicas aspiraciones de las naciones de separarse de otras son legítimas y no es necesario invocar derechos históricos.

Si un pueblo en un momento dado de la historia no quiere seguir con su estatus anterior porque las circunstancias cambian, están en su derecho de convocar un referéndum de autodeterminación que les lleve a la separación respecto al país en el que se encuentran en la actualidad.
Quede muy claro que somos firmes partidarios de que los pueblos decidan su futuro por procedimientos democráticos, el primero el acudir a una consulta en la que se decida si se quiere seguir o no con la situación anterior.

Derechos lingüísticos
Los partidos políticos nacionalistas llevan decenas de años preparando el camino por la vía lingüística sin que la mayoría de la ciudadanía se haya dado cuenta de la maniobra pretendida.
Bajo un disfraz de que las lenguas autóctonas hay que defenderlas y apoyarlas como bienes culturales que son aunque fueran ab initio minoritarias se diseñó una estrategia a largo plazo para promover la lengua local y cerrar el paso al español como lengua mayoritaria.
En el caso del Comunidad Autónoma Vasca los hablantes de euskera lengua materna al comienzo de la democracia eran el 18%. Transcurridos casi cuarenta años la posición de la lengua autóctona poco ha cambiado pasando a un magro 18,5%.
Los políticos nacionalistas con la aquiescencia de los partidos centralistas han ido poco a poco implantando la obligación del conocimiento del euskera en la función pública –para acceder al empleo público- , incluyendo al profesorado y ejerciendo una presión mediática y social para su estudio.

Se llega a la paradoja que para ejercer como profesor de inglés de niños hispanohablantes se exija el euskera aunque en la práctica su uso no sea necesario por evidentes razones.
Se trata de poner trabas al español y sus locutores al mismo tiempo que en casi todos los aspectos de la vida normal se obligue al aprendizaje del euskera aunque luego los que lo dominan prefieran hablar la lengua oficial del estado.
Son los políticos nacionalistas que se han abrogado el derecho a decidir por los hablantes diseñando unas políticas y unas leyes que agreden los derechos lingüísticos de los ciudadanos.
De la misma manera que nos parece legítimo el derecho a decidir sobre la independencia de los pueblos por medio de consultas democráticas, somos partidarios de establecer uno varios referéndums en los que se consulte al pueblo a decidir sobre los modelos lingüísticos no sólo en la enseñanza sino también en la administración, el comercio o incluso en la señalización de las carreteras.
Se nos podrá objetar que los modelos lingüísticos figuran en los programas de los partidos políticos pero ante tamaña imprudencia es necesario exigir que los derechos lingüísticos de los ciudadanos se ejerzan por consulta popular en el que las preguntas sean claras y diáfanas sobre el futuro de las lenguas utilizadas.

Por otro lado hay que explicar a los ciudadanos los futuros de las lenguas y cómo el devenir de la globalización va a dar al traste a las lenguas minoritarias.
Podemos asegurar sin temor a equivocarnos que Internet pone a todo el mundo en su lugar y las lenguas minoritarias van a desaparecer. Lo lamentamos porque se perderá una parte importante de las culturas minoritarias pero es un hecho insoslayable.

La condena y la profecía no la formulamos nosotros sino el mundo en el que nos situamos que exige una comunicación rápida, inmediata y eficaz y que tienda a la economía de recursos.
Desde hace años los políticos nacionalistas conocen la situación de sus lenguas que tienden a desaparecer e insisten en malgastar miles de millones en su promoción, es una irresponsabilidad a la que deberán dar una respuesta.
Derroche de recursos financieros en unos tiempos de crisis en los que el dinero público se necesita más que nunca.

noviembre 8, 2012

Balance de enseñanza de lenguas maternas y segundas

Filed under: Lengua española,Política ficción — Mercedes @ 3:11 pm

Días pasados repasábamos las consecuencias negativas que para la lengua española tiene la inexistencia de una política lingüística en nuestro país.
Al parecer enseñanza de la lengua y política lingüística van por caminos separados cuando no es así.
Y la lengua hay que contemplarla bajo su doble aspecto de conocimiento o saber lingüístico y su finalidad fundamental que es la de soporte de la comunicación.

La confusión afecta no sólo a los especialistas de la lengua como filólogos o académicos sino al común de los mortales que desde su más tierna edad de la escuela primaria le obligan a aprender la Gramática famosa, árida, ineficaz e innecesaria.
Polguère, Alain, con casi total seguridad el mejor lingüista del orbe, asegura la preponderancia del léxico en constante crecimiento mientras que la Gramática son unas pocas reglas cuajadas de excepciones.
Todos escuchamos la imbecilidad de que la excepción confirma la regla que es algo como llamarnos tontos a la cara.
Planteamos un símil para que lo entiendan: si tenemos dos manzanas y compramos otras dos, ¿cuántas tendremos? Con toda evidencia, cuatro; pero el problema es cuando no son manzanas sino peras y, nos cuentan que dos más dos pueden ser unas veces tres y otras cinco. Es el caso de la lengua cuajadita de excepciones, sin embargo, en matemáticas dos más dos son SIEMPRE cuatro… Algo falla evidentemente.

Polguère carga contra la gramática en el sentido de explicar que NO corresponde con el sistema de la lengua. Califica con acierto, a la mayor parte de la terminología gramatical como entidades de información.

Sin embargo las combinaciones restringidas de la lengua como colocaciones y locuciones SÍ pertenecen al sistema de la lengua y NO son entidades de información sino realidades tangibles.

Y como en el caso de las colocaciones, algunas lenguas como la inglesa poseen más de…. ochocientas mil frente a las unidades monolexemáticas que pueden ser un diez por ciento de las colocaciones.
De lo anterior y como el efecto Internet amplifica el fenómeno colocacional de una forma extraordinaria, la propuesta de los lingüistas que se dedican a la lingüística aplicada a la enseñanza, es recomendar prioritariamente el léxico y dejar de lado la gramática.

Un ejemplo repetitivo hasta la sociedad consiste en comparar la lengua “comunicación” que algunos denominan Gramática Implícita o Automática y que poseen los analfabetos, con los esfuerzos en el aprendizaje gramatical de estudiantes de Lenguas Segundas y cómo los primeros desconociendo la Gramática Explícita se comunican sin problemas y los segundos les cuesta sangre, sudor y lágrimas expresarse con corrección.

Lo anterior demuestra los esfuerzos curriculares inútiles que priman la gramática sobre la comunicación en estado puro.
Pregonamos la preponderancia de la enseñanza del léxico y su combinatoria sobre el conocimiento explícito de la lengua o saberes gramaticales que los dejamos para los especialistas.
Lo que proponemos no es una feliz o genial ideal sino las consecuencias de investigaciones con estudiantes de segundas lenguas que comprueban la inutilidad del esfuerzo de la gramática.

Además, en las clases de lenguas maternas o segundas, los profesores no tocan el léxico y si lo hacen es de forma accidental.
El léxico NO se aprende en las aulas ya que los currículos poco o nada insisten.
Así nos va. Los alumnos de secundaria, bachillerato y universidades carecen del vocabulario usual para comunicarse con corrección.
Y como explicamos infinidad de veces, No nos preocupa tanto la ortografía como la posesión de un léxico amplio y rico repleto de locuciones y colocaciones.
No existe en las enseñanzas obligatorias ni una sola alusión a la combinatoria restringida de la lengua y, en concreto a las colocaciones.
Tampoco la RAE ayuda nada: ni siquiera el término colocación aparece en su diccionario. SI los académicos ignoran la trascendencia del fenómeno, ¿Qué podrán hacer y decir los maestros de primaria?

Propongo una sencilla encuesta en la que se pregunte el significado de colocación léxica. El resultado lo puedo anticipar.
Si volvemos a los sistemas educativos avanzados y nos fijamos no en la Finlandia deseada por estos lares sino en una nación que se anticipa al futuro en lugar de ir a remolque, Canadá.

En este blog publicamos las propuestas de Tremblay, Ophélie en el sentido de formar a los maestros de primaria en la metalingüística y en exigirles un Certificado de Suficiencia Lingüística.
La idea de Tremblay en la que insiste como también Polguère, Netten y Germain en la enseñanza léxica y pasar de largo de la gramática, en España puede parecer surrealista o salida de una película de ciencia-ficción.

Creemos firmemente que el drama del fracaso escolar se apoya con solidez en un desconocimiento de todo lo anterior.
¿Por qué no hay fracaso escolar en Finlandia o en Canadá?
Los alumnos se comunican y comprenden enunciados y evaluaciones, se expresan al oral con corrección y redactan con riqueza de vocabulario porque sus maestros están bien formados.

Volvemos a repetir que hay que separar con urgencia la lengua “conocimiento” de la lengua “comunicación” y ver la trascendencia de la mejora léxica en la lengua vehicular que no es otra cosa que mejorar la comunicación, la comprensión lectora y la redacción escrita.

Para comunicarnos no precisamos grandes descubrimientos. Con fortuna nuestros padres nos enseñaron a hablar: la gramática “implícita” la poseemos desde los dos-tres años y el vocabulario que aprendimos en su momento era el necesario para satisfacer nuestras necesidades. Más adelante comenzamos la escuela infantil y/o la primaria donde pusieron la expresión lectora en orden, aprendimos, más o menos bien y a partir de ahí, las autoridades supusieron que ya sabíamos leer.

En otros países con mayor tradición lectora y cultural, enseñan a los niños a declamar, incluyen el teatro como actividad central de la expresión oral… en estos lares de la España democrática volvemos a las cavernas del balbuceo y el ba-be-bi… ¿Recuerdan las lecturas en la Iglesia de los jóvenes que se preparan para la primera Comunión… un espectáculo que da pena.

Concebimos la lectura como actividad central y nuestro concepto urgente de lectura nos hace evocar que la lectura-ocio no es suficiente. Queda coja y como estamos muy muy atrasados necesitamos implementar una metodología de ampliación léxica.
La lectura tiene a parte de su aspecto comunicativo y de aprendizaje léxico, un enfoque cognitivo: los textos que leemos tienen un contenido sobre cultura, curricular o deportivo. Cada vez que leemos con lecturas seleccionadas estamos mejorando nuestra comunicación, el léxico, el conocimiento si no es ocio, y unos saberes globales.

Si además la lectura la efectuamos en una plataforma educativa, mejoraremos la competencia digital. Todo es poco cuando nuestro sistema educativo se derrumba.
Y aquí no hay recortes que valgan. Todo lo que proponemos en este blog de casi 800 trabajos se puede hacer GRATIS….
Lo que falta es voluntad por parte de los ACTORES: Institutos de Formación del Profesorado, Asociaciones de padres, directores de colegios y en general los que deciden políticos o lo que sean.
En un próximo post dedicaremos unos comentarios a todos los que pueden mejorar el sistema educativo y No lo hacen.

Incluyo Fundaciones como la FAES de Aznar, las “progresistas” IDEAS y ALTERNATIVAS, la OEI cuyo director es Álvaro Marchesi, la CEAPA, la CONCAPA, PLAN ALFA y otras instituciones que prefieren NO contestar… Política del avestruz que pensaba era africana pero es ibérica pata negra…

En este su, nuestro Blog vamos a sacar los colores a todo el mundo.

noviembre 6, 2012

De la marca España a la política lingüística

Filed under: Política ficción — Mercedes @ 6:49 pm

En una entrevista realizada por el diario digital 20 Minutos el académico Gutiérrez como eje central de sus manifestaciones aduce que la enseñanza del español es un “vehículo enorme” para proyectar la marca España.
Parece claro que nuestra “marca” se encuentra en sus horas más bajas y sólo la visión de la serie “Isabel” sobre la reina Católica pone un rayo de esperanza en los españoles y los que todavía creemos que el futuro existe.

La marca España está en entredicho y tanto los nacionalistas vascos como los catalanes la zarandean. Nuestros paisanos iluminados no sabemos por qué astro manifiestan que hay que desmarcarse (léase separarse) de la marca España y proponen crear la marca basque country.

Ingeniosa la idea que propone el amigo Urcullu, la registre en la oficina de marcas y la pasee por esos mundos de Dios en los que le preguntarán al explicar dónde nos ubicamos en el mapamundi planetario, un rotundo qué…

Frente a las memeces nacionalistas y el otro iluminado, Màs, nos encontramos con las manos y las mentes vacías para contestar a tanta imbecilidad.
Estamos de acuerdo y tenemos la suerte de que la marca España está unida de manera íntima a la lengua española y a nuestra cultura.
Por ello la enseñanza del español a nivel universal no hace más que ayudar a potenciar la marca.

Sin embargo, y este es el pero, nos encontramos huérfanos de apoyo institucional: NO existe una política lingüística ni clara ni oscura, sencillamente no existe.

Hace unas semanas surfeando en Internet buscando un tema de política lingüística me encontré con “direcciones generales de política lingüística” de la mayor parte de las autonomías, por supuesto, incluimos a Cataluña, País Vasco, Valencia, Galicia, incluso el Principado de Asturias tiene su particular forma de defender la lengua autóctona con una flamante dirección general.
Pero si se toman la molestia de buscar la dirección general de política lingüística de España, es decir en lenguaje común, la española, verán que no existe.

El siguiente pero, no es justificación, ¿para qué vamos a tener una política lingüística?
¿Para españolizar a los niños españoles? ¿Para españolizar a los niños vascos?
Pudiera ser interesante considerar que también podemos españolizar a los niños chinos y siempre con el permiso de Arturo Más.
El tema es muy serio y en este blog nos gusta de pascuas a ramos contar una chiste, echar una broma y reírnos de los políticos que se lo merecen, pero el negocio que nos traemos entre manos es mucho más peliagudo de lo que pensamos y en ello nos jugamos el futuro no sólo de la marca España sino de la lengua en su origen que no es otro que España.

Todos los países y no voy a decir, serios, disponen de una política lingüística consensuada entre todos los grupos o partidos políticos cuya finalidad es remar en la misma dirección y que no dependa de las veleidades o devaneos del mandante de turno.
Los gobiernos de Cataluña y País Vasco lo tienen muy claro en lo que se refiere a la política a aplicar mientras que los sucesivos gobiernos de España han estado desorientados desde los albores de la democracia en la que con la mayor ingenuidad se pensaba eso de que todo er mundo e güeno.

No es así y los independentistas (que a nosotros nos trae al pairo si se van o se quedan) lo tienen muy claro.
Lo que separa a los pueblos no es ni la religión ni las costumbres sino la lengua. Los partidarios de la separación se esfuerzan en llevar a cabo políticas lingüísticas desde la escuela en el sentido de reducir las horas de lengua española con la finalidad de que en un futuro nadie en los territorios sedicentes independentistas nadie hable el español.
Desde el prisma anterior los partidarios de la independencia consideran la lengua española como el principal enemigo a batir.
Al parecer y sin que nuestras ideas políticas se aproximen a las del PP, la postura del ministro Wert en el sentido de “españolizar a los niños catalanes” es algo correcto dentro de una política de defensa del español. Y recordamos que el que defiende el español defiende queriendo o sin querer a España.

En este blog españolista al cien por ciento y No partidista… tenemos muy claro que la defensa de la marca España comienza por la defensa del español en la piel de toro…
Sí, aquí y con insistencia y firmeza, la que no tiene la Academia de la Lengua a la que no dudamos en calificar como la más ignorante e indocumentada de la Historia de España.

Qué se puede esperar de académicos peseteros rozando el analfabetismo funcional como Cebrián, Marías, De la Concha, etc.
De esa cohorte de indocumentados y de malísimos escritores, infumables, aburridos, soporíferos e insoportables, destaca alguno como Vargas Llosa y en el campo de la filología, otro desierto cultural, este Salvador Gutiérrez parece algo más presentable.

Expone en la entrevista del 20 Minutos que el “español se aprende en la calle…”
En nuestro, vuestro, humilde blog del “Español en América” ponemos de manifiesto en infinidad de ocasiones la misma teoría de que profesores, directores de centro y redactores de currículos oficiales piensan que el léxico se aprende en los bares o haciendo botellón…
Es necesario dedicar amplios espacios a la lengua vehicular de la enseñanza que es el español y a partir de ahí, dejaremos de ser los analfabetos funcionales que somos como los Cebrianes, Marías…

¿No se han dado cuenta nuestros queridos políticos que la marca España comienza con la potenciación del español en la escuela española?

Parece que no.
El siguiente paso después de reforzar el español en España pasa por ordenar el caos del Instituto Cervantes que como bien se dice es la punta de lanza de la lengua y de la cultura.
La cultura es un concepto que comienza por la lengua y la literatura, otro desierto intelectual con una infinidad de malos escritores que tampoco saben escribir…

Cultura son las artes, la historia, la gastronomía, ese fantástico vino español, el jamón de pata negra y como no somos racistas, esos jamones blancos, rosados y de todos los colores.
La inexistencia de una política lingüística tiene consecuencias durante generaciones.

¿Qué pinta De la Concha en el Cervantes?
¿No hay nadie capacitado en España con medio siglo menos que este buen señor para sacarlo adelante?
La política cultural hay que potenciarla a nivel global con los países de nuestra lengua en América porque la lengua y la cultura son de TODOS.

octubre 15, 2011

El silencio de la incompetencia

Filed under: Política ficción — Mercedes @ 7:48 pm

Nuestra crítica pretende ser constructiva en un intento desesperado de mejorar la educación y reducir el fracaso escolar por la vía de la ampliación léxica, la lectura, la comprensión lectora y la comunicación.
Proponemos soluciones con una metodología que no es un invento nuestro sino que se aplica con éxito en países desarrollados como Canadá nada sospechoso de prácticas progresistas ni antidemocráticas.
Lejos están las excusas de algunos genios de la educación como Álvaro Marchesi ahora secretario general de la OEI y antes con un pasado de años al frente de la Secretaría del Ministerio de Educación.
Si a personajes como Marchesi, Rubalcaba, Caldera y otros genios del progreso que han llevado al sistema educativo español a la mayor catástrofe histórica conocida, se apresta a subirse al carro de las “ideas” nuestro flamante presidente de gobierno Zapatero.
Si en algo destaca la “Fundación Ideas” es por su carencia de ellas. Dice un refrán muy español “dime de qué presumes y te diré de qué careces” que se adapta como anillo al dedo a ese organismo que, al parecer, es el vivero de iniciativas sociatas para nuestra compungida sociedad.
El genio de la planificación económica, José Luís se apunta a la fundación de la gente del progreso.
Años de abandono, y de reírse de la educación, semanas antes de un sorteo electoral con ganador anunciado, comienzan los partidos mayoritarios a proponernos los mayores dislates imaginables.
Que si el PIR, que nuevos procesos de selección que nadie va a recortar los presupuestos y un sinfín de sueños imaginarios para seducir a los ingenuos votantes.
Frente al desastre del PSOE y sus compinches, léase “El País”, “Público” y otros corifeos de menor dimensión, sus mentiras a medias, su parcialidad, su falta de objetividad, aparece el otro partido que prefiere poner en los cargos a sus amigos y familiares, dando la espalda a los más preparados, los de mejor currículo, demostrando que el sectarismo es una constante de la política española y que con dificultades podremos salir de esa lacra.
Vivimos y sufrimos el silencio de la incompetencia, de esa postura que consiste en despreciar el conocimiento a favor del amiguismo y enchufismo, de la elección de los menos preparados frente a los que pueden aportar por medio de su trabajo y sus competencias las ideas necesarias para salir del túnel en el que nos encontramos.
A la sociedad española le corroe el cáncer de la política, de esa mafia que pretende controlar y controla la actividad social y económica no en provecho del país sino en el suyo propio.
Esa enfermedad que ataca todos los organismos, los mercantiliza y los convierte en objetos del deseo.
Para muestra un botón y, sin ir más lejos nuestra Academia de la Lengua. Explicaremos con mayor precisión, nuestra antigua Academia de la Lengua, antes una institución científica y con prestigio, ahora una reunión de intereses económicos y editoriales que cede sus intenciones y derechos nada menos que a Planeta, marco de la anticultura.
Desde estas líneas y en la medida de nuestras posibilidades pedimos a nuestros lectores el boicot a los productos editoriales de la Academia y de la editorial Planeta hasta que restablezcan los verdaderos intereses de los hablantes.
La otra posibilidad es olvidar que existe la Academia. No tenemos noticia alguna de que exista una homóloga inglesa o estadounidense y, la lengua de Shakespeare presenta una envidiable salud y potencia que proporciona a los países de ese idioma unos réditos económicos sorprendentes.
Somos contrarios a la norma y a la regulación; las lenguas naturales son sistemas que funcionan sin necesidad de encauzarlos, ni de consejos pagados.
Se necesita promover la cultura; la lengua no necesita de ayudas ni promociones, ni de la Fundación Ideas, ni de la RAE, ni de Planeta. Cabalga sola, el camino de la lengua se hace al andar, evoluciona al paso de los hablantes en todos los rincones donde se habla el español y donde con muchísimo cariño lo escribimos con esa sana intención de divulgarlo y mejorarlo, sin pretensiones de reconocimiento, ni favores de tipo alguno.

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